El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha puesto en marcha uno de los proyectos viarios más relevantes para el norte de Aragón. El departamento ha licitado por 153,6 millones de euros (IVA no incluido) las obras de la Variante de Jaca, una infraestructura clave que permitirá conectar directamente las autovías A-21, de los Pirineos, y A-23 Mudéjar, en la provincia de Huesca. El anuncio oficial se publicará próximamente en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
La actuación contempla la construcción de un nuevo tramo de autovía que enlazará, por el este, con la A-23 entre Sabiñánigo y Jaca, y por el oeste con los tramos ya en servicio de la A-23 entre Jaca y Puente de la Reina. Con ello se dará continuidad a un itinerario estratégico que, junto a la A-22 (Lleida-Huesca), configura un eje alternativo al corredor del Ebro para el tráfico de largo recorrido y refuerza la vertebración territorial de Aragón.
Licitamos por 153,6 M€ la variante de Jaca para conectar las autovías A-21 y A-23.
— Óscar Puente (@oscar_puente_) December 29, 2025
El nuevo tramo de 8 km dará continuidad a ambas autovías y descongestionará el tráfico del casco urbano. pic.twitter.com/UHImf98Dlx
La futura variante permitirá, además, aliviar el tráfico que actualmente atraviesa Jaca. Los vehículos de medio y largo recorrido podrán evitar el paso por las travesías N-330a y N-240, que cruzan el municipio y concentran gran parte de la circulación. Este desvío contribuirá a reducir ruidos y molestias en la ciudad, además de mejorar la seguridad vial.
La infraestructura también supondrá una mejora en la comodidad de los conductores. Al evitar el paso por travesías urbanas con límites de velocidad de 50 km/h, múltiples intersecciones -algunas semaforizadas- y pasos peatonales, se acortarán los tiempos de viaje en este corredor del Pirineo aragonés.
CARACTERÍSTICAS DEL NUEVO TRAMO
El nuevo tramo de autovía tendrá una longitud de 8,05 km y contará con dos calzadas separadas por una mediana de ancho variable: de 3,5 m hasta el río Aragón y de 7 m a partir de ese punto. Cada calzada dispondrá de carriles de 3,5 m, arcenes exteriores de 2,5 m e interiores de 1 m.
Las conexiones se articularán a través de tres enlaces. El de Jaca Este dará acceso a un centro comercial, a las urbanizaciones del entorno y a la zona oriental de la ciudad. El enlace de Jaca Norte conectará con la N-330 en dirección a Somport y con la N-330a de acceso a Jaca. Por su parte, Jaca Oeste enlazará con las carreteras N-240 y A-2605.
VIADUCTOS, TÚNEL Y MEDIDAS AMBIENTALES
El proyecto incluye la construcción de tres viaductos -uno en el enlace de Jaca Norte, otro sobre el río Aragón y un tercero sobre el arroyo Castiella-, además de cinco pasos superiores, un falso túnel de 200 m en la zona del hospital, una pasarela peatonal y cinco pasos inferiores. A estas actuaciones se suman la ampliación de dos pasos inferiores ya existentes y la ejecución de seis muros.
En el ámbito ambiental, se prevé la gestión de la tierra vegetal y la realización de siembras y plantaciones para la revegetación de taludes y la integración paisajística de la obra. También se contemplan medidas para corregir el efecto barrera -con especial atención al paso del Camino de Santiago-, la instalación de vallado cinegético para limitar el acceso de la fauna y protecciones frente a la contaminación acústica.
El Ministerio de Transportes ha recordado que continúa trabajando en la mejora de las infraestructuras viarias de la provincia de Huesca. Solo en el mes de diciembre se ha adjudicado por 2,4 millones de euros la actualización del proyecto de la autovía A-21 entre Puente de la Reina de Jaca y Fago, y se ha puesto en servicio el nuevo ramal Aínsa–Graus en la carretera N-260.
