Huesca.- El fundador y responsable de Radio Benabarre, José Luis Brualla, repasa su trayectoria como profesional del mundo periodístico a través de anécdotas y recuerdos. Este 24 de septiembre, Radio Benabarre, que dirige en la actualidad Pilar Borruel, celebrará por todo lo alto su vigésimo aniversario. Brualla analiza el estilo que ha conseguido convertir a este medio en una referencia en la comarca de la Ribagorza, la seriedad mezclada con la informalidad.
Pregunta.- ¿Cuál ha sido el secreto para que Radio Benabarre llegue a sumar veinte años de edad?
Respuesta.- Creamos la radio hace veinte años, gracias a Manuel Jaraiz, alcalde de Benabarre, que dijo que sí. Nos dijo que no costara un duro y así fue mientras fue municipal, pero luego nos costó algo porque es privada desde hace doce años. Me siento muy feliz y contento porque la radio es muy importante porque la gente se ha enterado de todo y son muy fieles.
P.- ¿Cuál es el estilo radiofónico que defiende Radio Benabarre?
R.- Serio e informal, los dos. Ha pasado gente muy importante, que ha estado de becaria, como Rubén Esteller, Beatriz Barrabés… Mucha gente y es un orgullo el haber creado a otros periodistas. También hemos hecho muchas bromas, muchas dedicatorias. Nuestras entrevistas son personales, no están realizadas a políticos pero sí a personas. Nosotros hacemos un periodismo muy diferente pero necesario.
P.- ¿Hasta dónde ha llegado Radio Benabarre a la hora de hacer coberturas especiales?
R.- Hemos llegado a los lugares más insospechados. En la boda de la Infanta Elena y Jaime de Marichalar, en Sevilla, Iñaki Gabilondo nos llamó y cuatro millones y medio de oyentes supieron que estábamos. Una vez en Barbastro me enrolé en un autobús hasta el Vaticano para asistir a la santificación de Monseñor Escrivá. No pude coger el avión porque estaba “recién trasplantado” y no podía volar.
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Brualla analiza el estilo que ha conseguido convertir a este medio en una referencia en la comarca |
En la Plaza de San Pedro, no podía acceder donde estaba la prensa porque estaba enfermo. Se lo dije al arzobispo de Nicaragua y me permitió situarme a cincuenta metros del Papa Juan Pablo II. Todo el mundo preguntaba por Brualla y yo estaba cerca del Papa. Esa misa me costó 70.000 pesetas de entonces por culpa del teléfono.
P.- ¿Cómo sobrevive una radio pequeña en un mundo tan amplio como el de los medios de comunicación?
R.- Haciendo animaladas de ese tipo. La gente se fija. Nuestro objetivo es promocionar e informar. Hace quince días me llamó Pedro Blanco, de “Hoy por Hoy”, y aproveché para hablar de los productos típicos de Benabarre y nuestra radio. Gracias a ello podemos recibir ayudas por nuestra labor promocionando la zona.
P.- ¿Hasta dónde alcanza la cobertura de Radio Benabarre?
R.- Puede llegar a Sariñena y a un pueblo de al lado, a veinte kilómetros, no llega. La onda hace saltos. Pero cuando sorteo cosas, como entradas, nos llaman de todos los rincones. Eso significa que nos escuchan muchas personas.
P.- En otras ocasiones, ha agradecido a su compañera Pilar Borruel, el trabajo realizado. ¿Qué destacaría de esa colaboración?
R.- La labor de Pilar es impresionante. Ella es la actual directora desde hace diez años. No podía haber hecho muchas cosas si ella no se quedara en el estudio. Yo me voy a recorrer la Ribagorza.
P.- ¿Qué opina de la crisis que afecta en la actualidad a los medios de comunicación como el suyo?
R.- Nunca he tenido los precios altos. En un lugar pequeño tienen que ser competitivos. En otras radios grandes que cobran precios altos por cuñas, ahora lo han notado. Yo no los he bajado ni los he subido. Eran bajos antes y lo son ahora. No he notado la crisis.
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Brualla se muestra satisfecho por tener un público fiel |
P.- ¿Cuál es el reconocimiento más entrañable o especial que usted ha recibido durante estos veinte años?
R.- Entrañables son todos los recuerdos. La Asociación de Periodistas de Aragón me dio un premio hace unos años. Es muy especial porque es un reconocimiento de todos los compañeros. Tengo que destacar que me llevo muy bien con todos. Además, el Gobierno de Aragón me dio una placa al mérito periodístico de Aragón, “San Jorge” y también la Pajarita de Plata del Diario del AltoAragón.
P.- ¿Soñó alguna vez con estar hablando de Radio Benabarre veinte años después?
R.- El proyecto lo tenía en mente con nueve años. Cuando era pequeño ya tenía afición por la radio, cuando la escuchaba junto a mi padre. A mi madre le decía que en el futuro tendría una emisora que se llamaría Radio Benabarre. Me decían los locutores que tenía que hablar fuerte y que se me escuchara bien. Lo conseguí. La ilusión siempre ha estado.
P.- Hablando de ilusión. ¿Se ve toda la vida trabajando para la radio?
R.- A veces lo pienso pero siempre digo que yo soy como Carrillo. Si vivo mucho tiempo allí estaré. Cuando estuve con diálisis los médicos me dijeron que nunca dejara de hacer radio. Es mi ilusión. Mi hija, que ahora está en la Cadena Ser, en los programas nacionales, sigue mis pasos y estoy muy contento, pero seguiré con Radio Benabarre mientras pueda porque es como mi segunda hija.