Reapertura del Canfranc: Francia deberá mejorar la seguridad en 25 puntos de la futura línea

Un tren a su llegada a la estación de Canfranc. Foto: Archivo
La operadora ferroviaria SNCF ya tiene previsto actuar en varios entre el paso fronterizo y Pau

La región de Nueva Aquitania continúa arrojando luz a la reapertura del Canfranc. El periodo de encuestas públicas del proyecto, que arrancó en septiembre y finalizará casi al terminar el año, ha dilucidado esta semana algunos de los puntos sensibles en los que Francia deberá acometer mejoras para garantizar la seguridad de la futura línea ferroviaria internacional. Hay hasta 25 repartidos por los 85 kilómetros que separan el paso fronterizo del Somport, el punto donde acaban las competencias españolas después de que Adif anunciase que se hacía cargo de las obras en todo el túnel, y la ciudad de Pau.

Se trata de los pasos a nivel que, en algunos casos y como se ha expuesto desde el país galo, están en situación de abandono o muy deteriorados. El número total asciende a los 50. Es decir, los implicados en esta fase de consultas plantean obras en la mitad. La mayoría se sitúan entre Pau y Bedous, con 38, mientras que los doce restantes van de esta localidad a Les Forges d’Abel. Es el pueblo donde se encuentra la salida del túnel ferroviario, a menos de diez kilómetros por carretera de la frontera entre España y Francia.

Así las cosas, su “hipótesis de trabajo” es actuar sobre 16 en el primer bloque. De ellos, el objetivo es asegurar siete conforme a la estructura actual y en seis se ha propuesto su eliminación. La operadora ferroviaria francesa SNCF tiene previsto eliminar otros tres, al margen del proyecto para la reapertura. 22 permanecerían a priori tal como se encuentran hoy, de acuerdo a los documentos publicados a raíz del proceso participativo. El segundo grupo, los últimos doce, podría plantear más interrogantes pese a ser más pequeño.

En este sentido, SNCF, que participa en la iniciativa junto al Gobierno de Nueva Aquitania y otros agentes sociales, todavía no ha definido los puntos sobre los que actuaría, como sí sucede en el tramo previo. Los planes pasarían por dejar solo tres tal y como están, asegurar dos y retirar siete.

Estas actuaciones se han proyectado conforme a una frecuencia de paso de trenes que en algunas estaciones ronda los 50 diarios. Es el caso de Oloron (50, con 20 de mercancías, cuatro de pasajeros de larga distancia, 26 de media), Pau, Croix-du-Prince, Gan, Buzy y Ogeu-les-Bains (20, cuatro y 26 todos ellos). Por Lurbe-Saint-Christau, Sarrance, Bedous y Bidos, 42 (20 mercancías, cuatro larga distancia y 18 media), y 30 en los nuevos puntos de Etsaut y Urdos (20, cuatro y seis, respectivamente).

El director general de Transportes del Gobierno de Aragón, Miguel Ángel Anía, participó el jueves en una de las jornadas debate de SNFC, enmarcada en el periodo de encuestas públicas. Estuvo acompañado del presidente del Cluster Alia, Eduardo Corella, y del gerente de la Fundación Transpirenaica, Bruno Oliver. El responsable de la DGA reivindicó su “apoyo total” al proyecto, que a su juicio “supondrá la revitalización de los valles del Aragón y del Aspe” en el aspecto económico y turístico. Por ello, considera “determinante” la declaración de utilidad pública de la iniciativa, un trámite que Nueva Aquitania prevé impulsar en 2026.

“Este es un síntoma de que el apoyo desde el lado francés está creciendo, por lo que es fundamental nuestra colaboración a fin de que el proyecto llegue a buen puerto a la mayor brevedad posible”, valoró el director general. Esta nueva “autopista ferroviaria”, como la calificaron, podrá absorber parte del transporte de materias primas. Se realiza por carretera, con el inconveniente del socavón en la RN-134 hasta bien entrado el año que viene, y moviliza en torno a 350 vehículos pesados diarios, según sus cálculos, lo que se traduce en dos millones de toneladas al año. Sobre todo, cereal francés. La DGA y el resto de agentes implicados sostienen que la línea internacional recogería la mitad, “reduciendo considerablemente la afección medioambiental y el impacto sobre la carretera a ambos lados de los Pirineos”.

RETRASOS ENTRE AYERBE Y CANFRANC

Respecto al lado español, Anía hizo hincapié en que la conexión entre Zaragoza y Canfranc se reabrirá al completo “en los próximos meses” una vez finalicen las obras desde Ayerbe, que acumulan varios retrasos. De hecho, se antoja complicado llegar a diciembre cuando los primeros cálculos apuntaban a mayo.

Adif ha invertido 155,2 millones de euros hasta la fecha en una renovación de la vía en tres fases, al margen de las actuaciones realizadas los últimos veranos entre Huesca y la capital aragonesa. La primera, Plascencia del Monte-Ayerbe contó con una inyección de 23,2 millones de euros. Ayerbe-Caldearenas y Jaca-Canfranc se licitaron por 58 y 45,6 millones, respectivamente.