Calles empedradas, casas de piedra rojiza, un cañón esculpido por el río y una colegiata que domina el paisaje. Este es el pueblo de la comarca del Somontano de Barbastro que ha enamorado a la revista Viajar, que lo ha coronado como el más bonito de Huesca y uno de los destinos más espectaculares del Pirineo aragonés.
Este enclave medieval no solo forma parte de la red de los "Pueblos más Bonitos de España", sino que ha sido reconocido por la Organización Mundial del Turismo (OMT) como uno de los mejores destinos turísticos del mundo. Un galardón que respalda lo que muchos ya saben: Alquézar es un lugar de postal, con historia, aventura y sabor local.
ALQUÉZAR, EL PUEBLO MÁS BONITO DE HUESCA SEGÚN LA REVISTA VIAJAR
Ubicado sobre un promontorio de piedra caliza y rodeado por los imponentes cañones del río Vero, Alquézar combina la monumentalidad de su colegiata con un entorno natural único. La revista Viajar ha destacado su belleza arquitectónica, su oferta senderista y el equilibrio perfecto entre tradición y turismo sostenible.
Su historia se remonta al siglo IX, cuando fue una fortaleza musulmana. De ahí su nombre original "al-Qásr", que significa "el castillo". Hoy en día, su conjunto urbano está completamente protegido y mantiene intacto ese encanto medieval que atrapa al visitante desde el primer paso.
QUÉ VER EN ALQUÉZAR, LA JOYA DEL SOMONTANO
El monumento más representativo de Alquézar es la Colegiata de Santa María la Mayor, construida sobre la antigua fortaleza islámica. Desde sus murallas se contemplan vistas espectaculares del pueblo y del barranco del Vero. Su claustro románico, con capiteles tallados y frescos, es una joya poco conocida incluso para muchos aragoneses. Visitarla es sumergirse en siglos de historia, con restos del pasado musulmán y una imponente arquitectura cristiana.
Pero si algo atrae a miles de visitantes cada año es la ruta de las pasarelas del Vero, un recorrido que discurre por estrechos desfiladeros, pasarelas suspendidas y miradores sobre el río. Es una caminata sencilla, apta para la mayoría, ideal para disfrutar en familia o en pareja. La ruta permite contemplar el espectacular paisaje kárstico del Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara.
Además del senderismo, Alquézar es uno de los destinos más populares de España para practicar barranquismo, especialmente en primavera y verano. El barranco del Vero, con sus pozas, cascadas y paredes escarpadas, ofrece un descenso accesible incluso para iniciarse en esta actividad. Hay empresas locales que organizan salidas con monitores, incluyendo todo el material necesario. Es una forma de descubrir el entorno natural desde dentro, sumergiéndose —literalmente— en uno de los paisajes más salvajes de Aragón.
Para quienes buscan un ritmo más tranquilo, Alquézar también cuenta con:
- El Museo Etnológico Casa Fabián, que muestra cómo era la vida cotidiana en la comarca hace un siglo.
- Las bodegas del Somontano, algunas con visitas guiadas y catas que combinan tradición vinícola con paisaje.
- Miradores y rincones fotogénicos, como la Plaza Mayor, las callejuelas con arcos medievales o el arco de entrada del Portalón.
Durante el verano se celebran actividades culturales y conciertos, y en invierno el ambiente se vuelve más íntimo y recogido, perfecto para disfrutar del pueblo sin aglomeraciones. Tampoco faltan los sabores locales: embutidos de la zona, migas, ternasco o trufas, que se pueden degustar en los bares y restaurantes del pueblo.
CÓMO LLEGAR DESDE ZARAGOZA, HUESCA Y TERUEL
Desde Zaragoza, se tarda aproximadamente 1 hora y 45 minutos en llegar a Alquézar. La ruta más rápida es por la A-23 dirección Huesca y, desde allí, tomar la A-22 hacia Barbastro. Desde Barbastro se accede por la carretera A-1232.
Si se sale desde la ciudad de Huesca, el trayecto es de apenas una hora. Se toma la A-22 hacia Barbastro y después el desvío a Alquézar está perfectamente indicado.
Desde Teruel, el viaje es algo más largo: unas 2 horas y 30 minutos, por la A-23 hasta Zaragoza y luego el mismo recorrido hacia Huesca y Barbastro. La visita merece la pena, tanto para una escapada de día como para pasar un fin de semana completo.
Alquézar no es solo un pueblo bonito: es una experiencia completa que mezcla historia, naturaleza y hospitalidad. Pasear por sus calles es volver al pasado, y caminar por sus pasarelas es sentir la emoción del presente. Un tesoro del Alto Aragón que brilla con luz propia en cualquier época del año.


