La primera capital de Aragón no fue Zaragoza: estaba en los Pirineos
Zaragoza es hoy el gran epicentro de Aragón, pero hubo un tiempo en que la capital de este antiguo reino se alzaba en un entorno mucho más agreste y montañoso. Esa ciudad era Jaca, situada a las puertas del Pirineo aragonés, y durante siglos marcó el rumbo político, religioso y cultural de una tierra que empezaba a construir su identidad. Aunque ahora sea conocida por el turismo, el esquí o la cocina aragonesa, Jaca fue mucho más que un bonito destino de montaña: fue el origen de todo.
Durante siglos, Jaca concentró poder, influencia y protagonismo. Desde que los antiguos “iaccetanos” ocuparan este lugar estratégico hasta su consolidación como núcleo del joven Reino de Aragón en el siglo XI, la ciudad fue un hervidero de culturas, disputas militares y decisiones trascendentales. Allí se dictó un fuero pionero, se levantó una de las primeras catedrales románicas de España y se atrajo a comerciantes de toda Europa gracias al Camino de Santiago.
Hoy, la capital del Pirineo aragonés mantiene vivo ese pulso. Jaca no solo conserva su trazado medieval y monumentos históricos, sino que también se ha convertido en un referente cultural y gastronómico. Sus calles hablan de reyes, cruzadas y mercados, pero también de tapas de ternasco, sopas de ajo y postres de convento. Es historia viva entre montañas.
- ASÍ ERA JACA, LA PRIMERA CAPITAL DEL REINO DE ARAGÓN
- QUÉ VER EN JACA, LA CAPITAL DEL PIRINEO ARAGONÉS
- CÓMO LLEGAR A JACA
ASÍ ERA JACA, LA PRIMERA CAPITAL DEL REINO DE ARAGÓN
Mucho antes de ser capital, Jaca ya era un lugar clave. Los romanos la conocían como Iacca y, tras siglos de dominio visigodo, musulmán y franco, la villa fue cobrando peso por su ubicación entre valles y caminos de paso. Fue Ramiro I quien estableció allí su residencia real, aunque fue su hijo, Sancho Ramírez, el que dio el gran paso: en 1077 convirtió a Jaca en ciudad con todas las de la ley.
Sancho le otorgó un fuero revolucionario para la época, con libertades ciudadanas y privilegios comerciales. Promovió mercados, ferias y atrajo a pobladores de ambas vertientes del Pirineo. Además, trasladó la sede episcopal y ordenó construir la catedral de San Pedro, un símbolo de apertura a Europa a través del Camino de Santiago. Así, Jaca pasó de ser un caserío agrícola a capital política, religiosa y mercantil del Reino de Aragón.
QUÉ VER EN JACA, LA CAPITAL DEL PIRINEO ARAGONÉS
El patrimonio de Jaca es abrumador, pero accesible. Su gran icono es la Ciudadela, una fortaleza del siglo XVI con forma de estrella que nunca llegó a ser atacada y que hoy alberga exposiciones y visitas guiadas. Junto a ella, la catedral de San Pedro es una parada obligatoria: construida en el siglo XI, conserva capiteles únicos y da acceso al Museo Diocesano, que guarda una de las mejores colecciones de pintura románica mural de Europa.
Pero Jaca también se vive en la calle. Las terrazas del centro histórico, sus tiendas de productos locales, las pastelerías artesanas o los restaurantes donde probar migas, cordero o una sopa de ajo bien caliente tras una jornada de esquí forman parte de una experiencia completa. Porque la cocina aragonesa se disfruta con el estómago lleno y el alma tranquila, frente al perfil de las montañas que rodean esta ciudad inigualable del Pirineo aragonés.
CÓMO LLEGAR A JACA
Desde Zaragoza, el viaje a Jaca es directo y muy accesible. Basta con tomar la autovía A-23 en dirección Huesca y, una vez superada la capital oscense, continuar por la N-330 rumbo a Sabiñánigo y Jaca. El trayecto se completa en algo menos de dos horas en coche, atravesando parajes cada vez más montañosos que anuncian la entrada al Pirineo Aragonés.
Desde Huesca, la distancia es aún más breve. La N-330 conduce directamente hasta Jaca en apenas una hora de conducción, en un recorrido muy fluido que atraviesa los paisajes del Alto Gállego.
Desde Teruel, la conexión es más larga pero igualmente viable. Se recomienda seguir la A-23 hacia Zaragoza, bordear la ciudad por la Z-40 y continuar por la misma autovía hasta Huesca. Desde allí, se enlaza con la N-330 hacia Jaca.