Una semana después del fallecimiento de una niña de dos años en la ciudad de Huesca, la Policía Nacional ha trasladado al juzgado el resultado de las gestiones practicadas en el marco de la investigación. No se han producido detenciones y, por ahora, será el órgano judicial quien valore los siguientes pasos en el procedimiento.
El caso, que quedó bajo investigación policial desde el mismo 31 de mayo cuando se produjo la muerte de la menor, entra ahora en una nueva fase. Según han confirmado fuentes oficiales, la Policía ha completado su labor y ha remitido el conjunto de las diligencias al juzgado encargado de la instrucción, sin que se haya acordado la detención de ninguna persona durante el proceso.
La Policía Nacional ha evitado ofrecer detalles públicos sobre el contenido del atestado, ni ha confirmado si la autopsia practicada en su momento reveló algún indicio de violencia o negligencia. El caso se ha gestionado con total reserva desde el primer día por tratarse de una menor de edad.
La evolución del procedimiento dependerá ahora del criterio del Juzgado de Instrucción número 5 de Huesca, que es quien asumió el caso tras el primer aviso. De momento, no se descarta ninguna hipótesis ni tampoco hay confirmación de que el caso se archive a corto plazo.

