La alarma social por los continuos robos de cable de cobre en la provincia de Huesca aumenta en muchas de sus localidades. En esta ocasión, la Guardia Civil de los Puestos de Ayerbe y de Angüés han pillado in fraganti a una persona mientras robaba cable cortado en el término municipal de Lupiñén-Ortilla para después recuperar un total de 2.220 kilos de cable cortado por un valor de mercado que asciende a 13.200 euros.
Las pesquisas de la Benemérita se iniciaron en julio de este año, en el Puesto de Ayerbe, tras diversas denuncias presentadas por múltiples robos que se han ido sucediendo a lo largo de todo el verano. Estos robos de cobre se han producido en el tendido aéreo, lo que supuso la interrupción indefinida del servicio de telefonía fija, incluidos los servicios de tele-asistencia a personas necesitadas de esta atención especial, según fuentes de la Guardia Civil.
Estos hechos habrían provocado gran alarma social entre los vecinos de los municipios oscenses de Lupiñén-Ortilla así como en el núcleo poblacional de Montmesa. Como consecuencia, se llevaron a cabo distintos operativos de vigilancia, seguimiento y control con la finalidad de poner fin a estos robos y proceder a la identificación de los autores de estos delitos.
DESCUBIERTOS 1.200 KILOS DE CABLE CORTADO EN UNA ZONA DE DIFÍCIL ACCESO
Como resultado de las gestiones efectuadas, se pudo identificar, en un lugar cercano a la localidad de Lupiñén de difícil acceso, una gran cantidad de cable de cobre cortado y almacenado, en disposición de ser posteriormente transportado, aproximadamente 1.200 kilos, el cual fue obtenido tras cortar las líneas del tendido de telefonía que suministraban a la zona mencionada.
Fue por este motivo por el que se dispuso un dispositivo especial por parte de las fuerzas de los puestos Ayerbe, Almudévar y Gurrea de Gállego. El resultado de este gran operativo de la Guardia Civil fue la detención del presunto responsable tras ser sorprendido durante la comisión del robo. El presunto autor había abandonado el lugar del delito con una furgoneta cargada de cable de cobre para ser luego interceptado en la carretera A-132, en el término municipal de la localidad de Riglos.
Dentro del vehículo se encontraron 1.000 kilos de cable de cobre cortado y ya preparado para su posterior quema y extracción del cobre limpio. En total, la Guardia Civil ha recuperado unos 2.220 kilogramos de cable cortado robado, cuyo valor en el mercado asciende a 13.200 euros.
Según las diligencias instruidas por la Guardia Civil fueron entregadas junto con el detenido, tratándose de un hombre de 35 años y vecino de Guipúzcoa, en el Juzgado de Instrucción número 3 de Huesca.