Nutella elige este pueblo de Huesca para protagonizar la nueva edición limitada más bonita

Nutella lanza una colección de 17 tarros inspirados en paisajes de cada comunidad: en Aragón, ha seleccionado un pueblo medieval del Somontano
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photo_camera Alquézar no necesita artificios para enamorar

Hay desayunos que saben diferente. No porque cambies el café, el pan o la rutina, sino porque los tomas lejos de casa, con otra luz, otro silencio y otro paisaje. Desayunar en un pueblo de montaña, rodeado de historia y naturaleza, es algo que se queda grabado en la memoria: el sonido de los pájaros, el pan recién hecho, el primer rayo de sol sobre una piedra antigua. No hace falta irse muy lejos para sentir eso.

Nutella es consciente de ello y por eso, ha sacado una nueva edición limitada de sus clásicos tarros bajo el lema "Un buen día empieza en casa". Esta campaña busca redescubrir la belleza del entorno a través de los mejores amaneceres de España. Alquézar, en la provincia de Huesca, es uno de los 17 diseños que ha elegido la marca, convirtiendo a este pueblo oscense en protagonista nacional.

  1. ALQUÉZAR, EL AMANECER MÁS BELLO DE ARAGÓN
  2. 17 TARROS, 17 LUGARES EXTRAORDINARIOS

ALQUÉZAR, EL AMANECER MÁS BELLO DE ARAGÓN

Alquézar no necesita artificios para enamorar. Declarada Conjunto Histórico-Artístico, esta villa medieval del Somontano de Barbastro se extiende entre montañas calizas, viñedos y cañones esculpidos por el río Vero. Pasear por sus estrechas calles empedradas, descubrir sus plazas ocultas o perderse entre sus pasadizos de piedra es como retroceder varios siglos sin salir de Aragón. Todo en Alquézar parece estar pensado para que el tiempo vaya más lento.

El corazón monumental de la villa es la colegiata de Santa María la Mayor, construida sobre un castillo de origen islámico y testigo de siglos de historia. Desde sus murallas medievales hasta los capiteles románicos del claustro y las pinturas renacentistas que decoran sus muros, cada rincón cuenta algo. Visitarla es casi obligatorio, como también lo es subir al mirador Sonrisa del Viento, desde donde se obtienen algunas de las mejores panorámicas del casco urbano y del cañón del Vero.

Pero Alquézar no es solo historia: es también naturaleza en estado puro. Forma parte del Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara, uno de los grandes paraísos para los amantes del senderismo, la escalada o el descenso de barrancos. La Ruta de las Pasarelas del río Vero, sencilla y apta para toda la familia, permite descubrir el cañón desde dentro, con tramos sobre el agua y vistas espectaculares. Un lugar que, como ha hecho Nutella en su campaña, merece ser admirado a la primera luz del día.

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Nutella ha elegido el amanecer de Alquézar para su campaña

17 TARROS, 17 LUGARES EXTRAORDINARIOS

La nueva colección de Nutella está compuesta por 17 diseños inspirados en lugares naturales, culturales o urbanos que reflejan la diversidad del país. Cada tarro se convierte en una ventana al paisaje y en una invitación a descubrir lo extraordinario en lo cotidiano.

Estas son las 17 localizaciones elegidas por la marca:

  • Andalucía: Torcal de Antequera (Málaga)
  • Aragón: Alquézar (Huesca)
  • Asturias: Playa de Campiechos (Valdés)
  • Islas Baleares: Portocolom (Mallorca)
  • Canarias: Dunas de Maspalomas (Gran Canaria)
  • Cantabria: Playa de la Arnía (Piélagos)
  • Castilla-La Mancha: Campo de Criptana (Ciudad Real)
  • Castilla y León: Embalse de Burguillo (Ávila)
  • Cataluña: Park Güell (Barcelona)
  • Madrid: Parque del Retiro
  • Comunidad Valenciana: Cabo Cervera (Alicante)
  • Extremadura: Meandro del Melero (Cáceres)
  • Galicia: Playa de As Catedrais (Lugo)
  • La Rioja: Viñedos de La Rioja
  • Navarra: Camino de Santiago
  • País Vasco: Bahía de la Concha (Gipuzkoa)
  • Murcia: Santiago de la Ribera (San Javier)

Con esta colección, Nutella no solo homenajea la diversidad del paisaje español, sino que reivindica lo local, lo cercano y lo cotidiano. La campaña “Un buen día empieza en casa” invita a redescubrir nuestro territorio, a detenernos ante lo que siempre ha estado ahí y a saborear cada mañana con más calma.

Y si cada amanecer es un nuevo comienzo, Alquézar —con su luz dorada sobre la piedra medieval y su silencio entre montañas— representa a la perfección ese instante mágico donde todo vuelve a empezar.