Ni Jaca ni San Juan de la Peña: este pueblo de Huesca guarda uno de los monasterios más espectaculares de Aragón
Recorrer Aragón es adentrarse en una tierra que combina paisajes de montaña cubiertos de nieve con valles fértiles y verdes, una diversidad natural que sorprende en cada rincón. En los pequeños pueblos del Pirineo, del Prepirineo o del Sistema Ibérico, el viajero encuentra fortalezas medievales, iglesias románicas y monasterios escondidos entre bosques y sierras.
Un ejemplo de ello es Siresa, un lugar que sorprende por su armonía entre paisaje, patrimonio y tranquilidad. Este pequeño enclave de la Jacetania tiene un secreto bien guardado, alejado del turismo de masas: el monasterio de Siresa. Construido en el siglo XII y de carácter románico, poco tiene que envidiarle al Monasterio de San Juan de la Peña, ya que el de Siresa está considerado como uno de los más antiguos de Aragón.
A parte de su espectacular monasterio, Siresa tiene mucho más que ofrecer a sus visitantes, como un casco urbano que enamora y que lleva en pie casi desde la prehistoria hasta rutas senderistas para los más aventureros.
- MONASTERIO DE SAN PEDRO DE SIRESA, UNA RELIQUIA DEL ROMÁNICO ARAGONÉS
- QUÉ VER Y QUÉR HACER EN SIRESA
- CÓMO LLEGAR A SIRESA
MONASTERIO DE SAN PEDRO DE SIRESA, UNA RELIQUIA DEL ROMÁNICO ARAGONÉS
A solo 2 kilómetros del municipio de Hecho, Siresa se alza como destino imprescindible para quienes desean descubrir el legado espiritual del Alto Aragón. Levantado entre los siglos IX y XII, el Monasterio de San Pedro de Siresa es considerado uno de los más antiguos de Aragón.
De aquel conjunto monástico primigenio se conserva principalmente la iglesia, un ejemplo excepcional del primer románico, declarado Bien de Interés Cultural en 2002. Su estructura destaca por la austeridad de sus formas y la grandiosidad de su nave única, que invita al recogimiento.
Aquí, según recogen las crónicas históricas, se formó el joven Alfonso I El Batallador, quien llegaría a ser uno de los reyes más importantes del Reino de Aragón. En el interior del templo se custodia también un Cristo románico del siglo XIII, una talla de gran valor artístico y devocional.
El Monasterio de Siresa no solo impresiona por su arquitectura. Una leyenda envuelve este lugar con un halo de misterio: se dice que el Santo Cáliz, la copa utilizada por Jesús en la Última Cena, pudo haber sido escondido en un hueco del ábside del templo. Esta teoría lo relaciona con otras sedes legendarias del cáliz sagrado en Aragón, como San Juan de la Peña, Yebra de Basa, Sasabe, Bailo o la Catedral de Jaca.
Aunque no hay pruebas documentales que lo confirmen, la tradición oral y el interés arqueológico han mantenido viva esta creencia durante siglos, atrayendo a investigadores, turistas y peregrinos a este recóndito rincón del Pirineo.
QUÉ VER Y QUÉR HACER EN SIRESA
Más allá del monasterio, Siresa ofrece una estampa típica de los pueblos pirenaicos.
Casco urbano de Siresa
Su casco urbano se organiza en torno a dos barrios con calles estrechas, empedradas y plazuelas que conservan el sabor de lo antiguo. Las casas de piedra con tejados a dos aguas muestran la arquitectura tradicional de alta montaña.
En el barrio alto del pueblo se encuentra la plaza de la Virgen, mientras que en el arrabal, junto al monasterio, aún se respira el aire de las antiguas rutas de paso hacia Francia. En el norte del término, el visitante puede encontrar bordas tradicionales —antiguos refugios ganaderos—, así como senderos que llevan a los dólmenes y restos prehistóricos que atestiguan la antigüedad del asentamiento humano en esta zona.
Y si se tiene la fortuna de coincidir con sus fiestas locales, el 3 de febrero (San Blas) o el 29 de junio (San Pedro), se puede experimentar la hospitalidad y las costumbres de sus vecinos en su máxima expresión
Ermita de la Virgen del Pueyo
Otro punto de interés es la ermita de la Virgen del Pueyo, reconstruida en 1816 tras los estragos de la ocupación napoleónica. Situada en un pequeño altozano, ofrece una panorámica privilegiada del entorno natural que rodea la localidad y que alberga en su interior una talla de la Virgen María con el Niño, llamada Virgen del Pueyo.
La talla está realizada en madera, policromada y dorada en oro fino; con detalles ornamentales realizados con la técnica del estofado en color azul al temple en el vestido y el trono en el que se asienta la Virgen.
Ruta del Barranco Espetal y Selva de Oza
Para quienes buscan caminar y desconectar, una de las rutas más recomendables parte del mismo Siresa y recorre el barranco de Espetal, desde donde se obtienen vistas espectaculares del valle y del pueblo. El camino, sin dificultad técnica, es ideal para realizar en familia.
Además, muy cerca se encuentra la Selva de Oza, uno de los bosques más bellos del Pirineo aragonés. enclavada en el Parque Natural de Los Valles Occidentales se encuentra una de las masas de árboles más importantes de Aragón, que está rodeada de altas cumbres con cotas que rondan en algunos casos los 2.700 metros, aproximadamente.
La Selva también es un lugar ideal para el esparcimiento y el disfrute de las familias en plena naturaleza. El espacio cuenta con mesas de picnic repartidas por distintas áreas, un servicio de bar-restaurante (cerrado por fin de temporada hasta Semana Santa) y varias zonas de aparcamiento.
CÓMO LLEGAR A SIRESA
Desde Zaragoza a Siresa
Hay unas 2 horas y 15 minutos de trayecto de Zaragoza a Siresa, lo más recomendable es ir por la por A-23.
Desde Huesca a Siresa
De Huesca a Siresa hay aproximadamente1 hora y 34 minutos, es decir, 115,7 km por A-23.
Desde Teruel a Siresa
Para ir de Teruel a Siresa, el trayecto es unn poco más largo, la ruta dura alrededor de 3 horas y 45 minutos por A-23.