Un muerto y casi una veintena de rescates marcan la semana en el Pirineo

Una mujer holandesa se fracturó el peroné tras golpearse en un tobogán en el barranco de Trigoneiro.
Los Greim de la Guardia Civil han intervenido en operaciones protagonizadas por caídas, extravíos y el fallecimiento de un zaragozano de 72 años en Ordesa

A falta de siete días para que agosto toque su fin, la penúltima semana en el Pirineo aragonés ha estado marcada por la elevada siniestralidad en montaña. Entre el lunes pasado y el domingo, los Grupos de Rescate e Intervención en Montaña (Greim) de la Guardia Civil de Huesca han realizado 19 operaciones de auxilio, con balance de un fallecido y numerosos heridos de diversa consideración.

El episodio más trágico ocurrió este domingo en Torla-Ordesa, donde un hombre de 72 años sufrió una parada cardiorrespiratoria en plena ruta cuando ascendía el Pico Pilupín, en Linás de Broto. Pese a los esfuerzos de los especialistas y del personal sanitario del 061, nada se pudo hacer por salvarle la vida.

RESCATE EN RODELLAR TRAS LA CAÍDA DE UNA PIEDRA

El pasado domingo ya se producía un rescate de gran complejidad en el glaciar del Aneto, donde dos montañeros resultaron heridos graves tras deslizarse por una pendiente helada. Entre el martes y el jueves los equipos de la Guardia Civil sumaron siete intervenciones más, con evacuaciones en Benasque, Jaca, Broto y Bierge.

La mayor intensidad llegó durante el fin de semana, cuando se concentraron once operaciones. La jornada del viernes arrancó con un accidente en la aproximación al barranco de la Peonera, en Bierge, donde un hombre de 41 años y una menor de 16, ambos franceses, sufrieron una torcedura y fueron evacuados en helicóptero hasta Huesca. Horas después, en el barranco de Trigoniero (Bielsa), una mujer holandesa de 39 años se fracturó el peroné tras golpearse en un tobogán y fue trasladada al hospital de Barbastro.

Ese mismo día, un montañero de 50 años, vecino de Bilbao, quedó enriscado en el barranco de Piniecho, en Panticosa, al sobrestimar sus fuerzas. El Greim lo rescató en helicóptero y lo dejó en Panticosa para que continuara por sus medios. La jornada terminó en Rodellar, donde un escalador de 37 años de Ciudad Real resultó herido en la cabeza, el ojo y el hombro por la caída de una piedra. Fue evacuado de urgencia al Hospital San Jorge de Huesca.

SUFRE UN ESGUINCE EN EL TOBILLO TRAS SALTAR UNA POZA

El sábado también fue intenso. Por la mañana, dos montañeras de Barcelona, de 50 y 22 años, quedaron enriscadas en la cresta del Pico Maladeta y tuvieron que ser evacuadas en helicóptero. Poco después, en el barranco del río Vero (Alquézar), un hombre de 51 años de Tarragona sufrió un esguince de tobillo tras golpearse al saltar a una poza y fue trasladado al Hospital San Jorge.

En el valle de Benasque, un ciclista de 48 años de Lérida se lesionó el hombro tras una caída en el barranco Alto de Cerler, y fue evacuado en helicóptero a Barbastro. Ya al caer la tarde, en el Collado de Forqueta de Gabieto (Bujaruelo, Torla), dos franceses de 59 y 57 años quedaron atrapados en terreno abrupto y precisaron rescate aéreo. El último aviso del sábado llegó desde Candanchú (Aísa), donde una senderista de 20 años de San Sebastián se torció un tobillo en una caída. El Greim de Jaca la evacuó a pie y la trasladó al hospital de Jaca.

La jornada del domingo comenzó con la tragedia. A las 8.35 horas, un hombre de 72 años y vecino de Zaragoza sufrió una parada cardiorrespiratoria cuando ascendía al Pico Pelupín, en Torla. Pese a los intentos de reanimación, solo se pudo certificar su fallecimiento.

Ese mismo día, en Bisaurri, una parapentista de 44 años y vecina de Barcelona se estrelló contra el suelo tras sufrir una incidencia en el vuelo. Presentaba fracturas en vértebras y sacro y fue trasladada en helicóptero hasta Graus, donde un helicóptero medicalizado la evacuó al Hospital Miguel Servet de Zaragoza.

La Guardia Civil recuerda que la mayoría de los accidentes registrados se deben a caídas, despistes o extravíos que pueden prevenirse con una buena preparación. Los especialistas piden extremar la prudencia en este tramo final del verano, cuando las rutas se intensifican y el cansancio acumulado puede provocar incidentes.