Miguel Grima es enterrado en Sabiñánigo mientras siguen las investigaciones sobre su asesinato
Sabiñánigo/Fago.- Miguel Grima, alcalde de Fago asesinado este fin de semana, ha sido enterrado este martes en Sabiñánigo, lugar de origen de su viuda. Medio centenar de personas, entre familiares, amigos y compañeros de actividad política han acudido a su entierro. La voluntad de Grima era ser incinerado, pero la juez instructora ha ordenado su inhumación por si fuera necesaria una segunda autopsia. Entre tanto, continúa la investigación y la Policía Judicial de la Guardia Civil ha empezado a interrogar a vecinos de Fago, así como a los consejeros comarcales y alcaldes de la Jacetania que acudieron a la reunión donde se vio con vida al alcalde de Fago por última vez.
El entierro de Miguel Grima ha reunido a medio centenar de personas, entre familiares amigos y representantes políticos de la Jacetania y el Alto Gállego. No ha habido funeral alguno, por expreso deseo de la familia. La emoción era palpable en el ambiente, aunque también se han vivido algunos momentos de tensión por la presencia de los medios de comunicación en las puertas del cementerio de Sabiñánigo, dado que varios asistentes les han reclamado la estricta intimidad del acto.
La consejera comarcal por el Partido Popular, Inmaculada Suárez, ha leído una carta de despedida que ha sido dada a conocer a los medios por el grupo comarcal del PP en la Jacetania. En ella, sus compañeros aseguran que “nuestras mentes se dedicarán a recordarte y nuestra boca a pronunciar tu nombre. Y miraremos la silla que hasta hace unos días se llenaba con tu calor”. Asimismo, la carta afirma que “lo que nos duele, más que decirte adiós, es no haber tenido la ocasión de habernos despedido de ti”.
Continúa la investigación
Entre tanto, la Policía judicial de la Guardia Civil ha estado entregando durante el martes la información recabada a la juez encargada del caso, que sigue bajo secreto de sumario. Así mismo, la Guardia Civil ha seguido analizando un día más el vehículo de Grima en el lugar donde fue hallado el domingo. Mientras, en Fago, el amplio despliegue de medios de comunicación, apostados durante todo el día en el pueblo, ha sido la única señal de vida por las calles, dado que los vecinos siguen remisos a dejarse ver por la localidad.
Mientras, siguen instruyéndose las diligencias del caso y ya son varios los vecinos de Fago que han sido interrogados por la Guardia Civil. También han hecho lo propio con los consejeros comarcales y los alcaldes que participaron en la comisión consultiva de la comarca donde se vio a Grima con vida por última vez.
Asimismo, han aportado su testimonio dos personas que pasaron por el lugar de los hechos en la misma noche del crimen. Uno de ellos habría apartado de la carretera unas piedras que podrían haber sido recolocadas posteriormente para que Miguel Grima se viera obligado a detener su coche. El otro, se habría detenido al ver el coche del alcalde en la carretera junto a una persona con un frontal luminoso, que le habría indicado que continuase porque no ocurría nada.