Las mejores pozas de Huesca para refrescarse en verano
Hay quienes prefieren la playa, y los hay que prefieren la montaña, y aunque esta no es la primera opción que se nos pasa por la cabeza para ir a refrescarnos y bañarnos en aguas cristalinas, el Pirineo Aragonés tiene las mejores pozas para aquellos que buscan aguas como las del Caribe sin salir de Aragón.
Desde cascadas donde refrescarse bajo el sonido del choque del agua, hasta aguas completamente tranquilas, estas pozas localizadas en Huesca prometen ser una de las mejores opciones para una escapada rápida en mitad del verano.
Además de las pozas, los senderos y la tranquilidad de los pueblos que las rodean, son un complemento perfecto para pasar un día en familia y amigos en el Pirineo Aragonés.
- POZAS DEL RÍO ARA
- AIGÜETA DE BARBARUENS
- POZAS DE BELSUÉ
- POZAS DEL BAJO ALCANDRE
- POZAS DEL RÍO BELLÓS
- POZAS DEL RÍO VERO
- POZAS DE LA GARCIPOLLERA
POZAS DEL RÍO ARA
Considerado el último gran río virgen de los Pirineos, el Ara recorre valles de origen glaciar, formando pozas de aguas limpias y frías, como la poza de La Gorga de Boltaña.
Uno de los accesos más conocidos está cerca del Puente de los Navarros, donde el cauce se ensancha y recuerda a la entrada de una playa. El fácil acceso y la poca profundidad en algunas zonas facilita el baño para niños y personas con problemas de movilidad.
AIGÜETA DE BARBARUENS
Situada en el Valle de Benasque, la Aigüeta de Barbaruens es un paraje de aguas cristalinas que forma un conjunto de pozas naturales rodeadas de vegetación frondosa, con una pequeña cascada que añade encanto al paisaje.
La mejor forma de acceder a este enclave natural es desde el pintoresco pueblo de Barbaruens, al que se llega desde Seira, en la comarca de Ribagorza. Además, la excursión puede ampliarse visitando el espectacular Circo de Armeña, uno de los rincones del Pirineo Aragonés que merece la pena visitar.
POZAS DE BELSUÉ
En pleno Prepirineo oscense, dentro del término municipal de Nueno, se encuentran las pozas del embalse de Belsué, perfectas para aquellos que buscan huir de la prisa de la ciudad.
Con unas aguas claras y tranquilas, esta poza se sitúan en un enclave natural que llama la atención por su frondosa vegetación. Además del baño, la visita se puede completar con una ruta de senderismo por los acantilados de Cienfuentes, un espectacular recorrido que finaliza en el Dolmen de Belsué.
POZAS DEL BAJO ALCANDRE
Entre los municipios de Abiego, Casbas, Angües y Ponzano, en pleno corazón de la Sierra de Guara, se encuentra uno de los tramos más especiales del Río Alcandre. Allí, el cauce da forma a varias pozas naturales de aguas cristalinas, perfectas para refrescarse en verano a la vez que se disfruta de un paisaje de postal. Cristalinas y rodeadas de rocas, son un plan ideal para aquellos que buscan un entorno de película.
Cristalinas y rodeadas de rocas, son un plan ideal para aquellos que buscan un entorno de película.
POZAS DEL RÍO BELLÓS
El Valle de Añisclo, dentro del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, cuenta con uno de los rincones más privilegiados del Pirineo Aragonés: las pozas del río Bellós. Este enclave natural combina aguas puras de la alta montaña con vegetación natural, ideales para quienes buscan contacto directo con la naturaleza.
La zona de baño comienza junto al puente de Puyarruego, donde se puede dejar el coche y acceder cómodamente al río. Desde ahí, las pozas se encadenan a lo largo de 600 metros aguas arriba, hasta llegar a una catarata refrescante. Si se continúa caminando 1,5 kilómetros, se puede llegar a la Fuente de los Baños, un manantial natural.
POZAS DEL RÍO VERO
Situadas en el Parque Natural de la Sierra y Cañones de Guara, muy cerca de la localidad de Barbastro, el Salto de Pozán del Río Vero es una cascada natural de aguas limpias y frías, formada tras la construcción de un antiguo azud que sigue canalizando parte del río.
Rodeada de paredes rocosas, vegetación autóctona y sombra natural, esta poza ofrece un entorno seguro y accesible para bañarse, ideal para una escapada veraniega. Además, es el broche perfecto para un día de senderismo por el Pirineo Aragonés, al encontrarse próximas a ellas rutas señalizadas como el Camino del Vero o el sendero hacia la Ermita de Santa Bárbara.
POZAS DE LA GARCIPOLLERA
En uno de los pueblos más visitados del Pirineo aragonés se esconden las pozas de la Garcipollera: un conjunto de tres piscinas naturales de aguas turquesas, en un entorno natural protegido.
Aunque el principal reclamo de Canfranc sea su emblemático hotel internacional y el tren “Canfranero”, recientemente inaugurado, esta localidad ofrece también rincones de ensueño como estas pozas, situadas a la entrada del Valle de la Garcipollera. Alejadas del bullicio turístico, son ideales para quienes buscan tranquilidad y escapar del calor en plena naturaleza.
Las pozas situadas en la localidad oscense se han convertido en un reclamo turístico al garantizar tranquilidad, aguas cristalinas y vegetación de ensueño, sin salir de Aragón.