Más de 300 turistas evacuados por una tromba de agua en el Pirineo oscense
Huesca.- La Guardia Civil y el Cuerpo de Bomberos de la Ribagorza ha procedido en la noche del domingo al lunes al desalojo de los más de cien jóvenes que se encontraban acampados en los Llanos de Senarta, dentro del término municipal de Benasque. "En ningún momento han pasado peligro, ellos mismos nos llamaron para que los trasladáramos a un lugar donde pudieran secar sus ropas y pasar la noche", comunicaba el jefe de bomberos de Benasque y de la Ribagorza, Rodrigo Olmos.
Los jóvenes han sido trasladados en varios autobuses del servicio público de Benasque al polideportivo del pueblo. Allí han sido atendidos por varios voluntarios del Ayuntamiento, efectivos de la Guardia Civil, del Cuerpo de Bomberos y de la Policia Local.
Dos jóvenes francesas han sido trasladadas al Centro de Salud afectadas por crisis nerviosa y una tercera por hipotermia. En estos momentos ya se encuentran junto al resto del grupo de scouts con la intención de marcharse la tarde del lunes o el martes a Villanova, una localidad cercana a Benasque, y continuar así su semana de campamentos.
Por otra parte, en el valle de Pineta tambíén ha habido un desalojo de un centenar de personas debido a la fuerte tromba de agua que ha caido esta madrugada. El grupo evacuado se encontraba acampado cerca del refugio de Pineta, los mismos monitores han sido los que han llamado para solicitar su traslado. "No ha sido un rescate, los niños no llevaban ni la ropa ni el material necesario para afrontar una noche de tormenta como la de ayer y los hemos tenido que trasladar a un lugar seco y a cubierto", apuntaban desde el Ayuntamiento de Bielsa, donde ya están acostumbrados a estas tormentas de verano.
El grupo de jóvenes procedentes de Fraga ha pasado la noche en el polideportivo de Bielsa y tienen previsto regresar a su localidad esta misma tarde.
En el mismo contexto, efectivos de la Benemérita de Bielsa y Fiscal tuvieron que rescatar esta misma madrugada, a cuatro ciudadanos franceses que se encontraban atrapados dentro de un vehículo arrastrado por el agua del río Cinca, con importante crecida debido a la fuerte tormenta. Además del susto, los cuatro franceses no han tenido que lamentar ningún daño físico.