Una marea de pañoletas verdes le dice adiós a San Lorenzo tras siete días de fiesta en Huesca

La despedida al santo este jueves en Huesca.
Cientos de oscenses se congregaron en la plaza de San Lorenzo a las 23.30 horas, dando fin a la semana esmeralda tras la traca en la plaza Navarra a medianoche

Se terminó. Lo dejaron claro ayer los cientos de congregados frente a la basílica de San Lorenzo, donde una marea de pañoletas verdes dijo adiós al santo al compás de una triste melodía. Las peñas también estuvieron presentes, como bien dice la canción de despedida. Así, las lágrimas, el pesar y la tristeza por tener que esperar otro año más para los mejores días del año fueron los grandes protagonistas de la noche de ayer en Huesca.

A las 23.00 horas, fue la última salida de San Lorenzo por estas fiestas y, media hora más tarde, la traca final y el espectáculo de fuegos artificiales en la plaza Navarra pusieron el broche de oro a una semana de jolgorio. Unas celebraciones que han tenido una programación con más de 300 actividades para el disfrute de todos los públicos. Conciertos, pasacalles, cabezudos y espectáculos de lo más variopintos levantaron la alegría que ni el mal tiempo pudo frenar. Porque a pesar de la cancelación de algunos ‘shows’ laurentinos (como la salida de las vaquillas el día 14), los habitantes de la ciudad no reblaron y, aunque fuera con paraguas y chubasqueros, siguieron adelante con sus festejos.

No todo fue ventisca y lluvia. De hecho, la semana comenzó todavía con el aviso de la Aemet por altas temperaturas y bien lo pudieron comprobar los cientos de ciudadanos y foráneos congregados en la plaza de la Catedral. Un chupinazo que se recordará con cariño por el encendido del cohete de este año. Muestra de ello fue el clamor de los presentes, que alabó con afecto a Alegría Blan, hostelera del bar Brasil que prendió la mecha de los festejos.

Hasta los topes estuvieron los bares, restaurantes y hoteles estas celebraciones laurentinas. Las previsiones señalaban el completo para los primeros días, en parte gracias al buen calendario de este San Lorenzo (con los días 9, 10 y 11 siendo fin de semana). Y, aunque todavía no se conocen con seguridad los datos totales de visitas, la alcaldesa de Huesca, Lorena Orduna, ya aseguraba ayer que han sido unas celebraciones “con un balance muy positivo”, llegando a “duplicarse” la población durante los días más fuertes.

Recapitulando sobre todo lo ocurrido durante las fiestas. En cuanto a incidentes, ayer se señalaba en la Junta Local de Seguridad que se habían producido unas fiestas “mucho más seguras” que las del año pasado. En total se han realizado 99 denuncias de robos de móviles esta semana, frente a las 170 del 2023. De las casi 100 demandas, un total de 8 individuos fueron detenidos (uno de ellos menor de edad) y unos 50 dispositivos han podido volver a las manos de sus dueños. Así lo señaló Orduna ayer, quién recordó que todavía hay varios aparatos en el déposito de la Comisaría de Policía.

SIN AGRESIONES SEXUALES EN LA CIUDAD

A excepción de algunas problemáticas más, como locales de ocio que no han cumplido las normativas de orario o decibelios, el Ayuntamiento expresó “una gran satisfacción” porque este año no se ha producido ninguna agresión sexual. No obstante, en los puntos violetas sí se realizaron varias consultas.

No todo han sido celebraciones en el consistorio. El partido popular lanzaba ayer un balance menos positivo que la regidora de la ciudad, y señalaban que “desde el día 9 al 15” la suciedad reinaba en las calles de Huesca. Una situación con la que alegó a la alcaldesa “aumentar el dispositivo que se encarga de la limpieza de la ciudad durante las fiestas”.

También durante la semana la policía nacional incautó 30 gramos de speed, pastillas de éxtasis y ketamina, además de tramitar unas 100 denuncias por tendencia y consumo de drogas y cinco por poseer armas blancas y otros objetos considerados peligrosos en caso de pelea. También se decretó la entrada en prisión de un individuo por presunto tráfico de drogas, junto con la detención de otras tres personas. No obstante, el cuerpo policial recalcaba que las fiestas habían sido “muy tranquilas” y que vecinos, ciudadanos y peñistas habían tenido un comportamiento “ejemplar”.