El mal tiempo dificulta la búsqueda de la mujer desaparecida en Llanos del Hospital en Benasque
Zaragoza.- Los equipos de emergencias y salvamento de los diferentes cuerpos que están participando en la búsqueda de la mujer desaparecida en Llanos del Hospital han reanudado a primeras horas de este martes las labores de sondeo.
A la dificultad por la densa capa de nieve, que alcanza en algunos puntos los siete metros, se le ha añadido el fuerte viento que sopla en la zona de los Llanos y que está complicando los sondeos. Por este motivo, y a pesar de la voluntad de todos los efectivos de alargar al máximo la búsqueda, no se descarta que a lo largo de la jornada se suspenda hasta que mejore el tiempo.
La búsqueda se está realizando por el Greim de Pamplona, Jaca, Boltaña, Panticosa y Benasque; junto con efectivos de Protección Civil de las pistas de Cerler; los Bomberos de Castejón y Benasque; la Gendarmería francesa, y un total de 37 miembros de la Unidad Militar de Emergencias con dos perros de la unidad canina. Todos ellos han pernoctado durante la noche en un refugio militar de Cerler hasta reanudar esta mañana los sondeos.
Además de los 37 efectivos de la UME, hasta Benasque se han desplazado dos vehículos de telecomunicaciones (un Mérida y un León), siete vehículos ligeros Aníbal, un camión pesado de transporte y un autobús. Asimismo, participan en el dispositivo dos perros de búsqueda y rescate.
En la pasada jornada, el sondeo arrojó posibles zonas en las que se podría encontrar la mujer catalana de 34 años, ya que tres perros y el uso de la tecnología "RECO", que posibilita localizar a las personas por las hondas del móvil, situaron una posible zona. A pesar de estas pesquisas y la realización de zanjas de hasta tres metros de profundidad, los resultados no arrojaron datos positivos.
El capitán y jefe de la Sección de Montaña de Jaca y responsable de Socorro en Aragón y Navarra, Pedro Garijo, ha expresado que la situación es “muy difícil” porque los espesores de nieve son muy variables en torno a los cuatro y siete metros. Además, Garijo ha señalado que “conforme va pasando las horas cada vez es más difícil tener a alguien con vida porque son sólo doce horas las que tiene el cuerpo humano en contacto con la nieve para que su temperatura baje de los 36 grados; tras doce horas las posibilidades de supervivencia son cada vez menores”.
El alud se produjo el domingo sobre las 13.45 horas en una vaguada en el Camino del Portillón que sorprendió a una pareja catalana cuando realizaba una travesía por una de las laderas del pico Salvaguardia. El hombre logró escapar y dar aviso al 112 para comenzar el rescate, según ha informado la Subdelegación del Gobierno en Huesca.