La lluvia y el viento entorpecen la música y el baile de la cuarta noche de San Lorenzo en Huesca

Los asistentes al Iberi@huesca.folk con paraguas para evitar la lluvia. Fotos: Ayuntamiento de Huesca
La zona de los chiringuitos en la avenida Monegros se ha cerrado por motivos de seguridad y va a ser revisada este miércoles por la mañana

Las fiestas de San Lorenzo, en Huesca, comenzaron el fin de semana con temperaturas superiores a los 36 grados. Un cálido clima que se tornó la noche del lunes en lluvias y un fuerte viento, llegando a retrasar algunos de los conciertos programados para la jornada.

A tanto llegó la tormenta veraniega que, por motivos de seguridad, el Ayuntamiento de la ciudad se vio obligado a cerrar la zona de los chiringuitos, instalada en la avenida de Monegros, sobre las 22.00 horas. Las instalaciones del mercadillo ambulante serán revisadas este miércoles antes de reabrir la zona al público.

No obstante, no todo se vino abajo. Ejemplo de ello fueron los conciertos de Iberi@huesca.folk, festival que celebraba su penúltima noche en la capital del Alto Aragón. ‘A capella’ desarrollaron actuación Olga y los Ministriles, grupo aragonés que repetía un año más y celebraba su 15º aniversario al más puro estilo aragonés: sin reblar. No lo hicieron tampoco el resto de actuaciones, que congregaron a un amplio público que se acercó con paraguas para no perderse ni una nota.

El broche de oro de la noche lo puso el homenaje al folclorista Joaquín Díaz, que finalmente se pudo realizar a pesar de las inclemencias meteorológicas que entorpecieron el festival aragonés.

A las 00.30 horas, y con una hora de retraso, salió a cantar el tributo a la gran Rafaela Carrà, Hola la Rafaela, previsto en la plaza Navarra. Un cuarto de hora después, en la parte trasera del Palacio de Congresos, salió al escenario La Casa Azul que, aunque también se retrasó una media hora por el temporal, levantó la alegría de los presentes con su música.