Este 2025 es un año de gozo, de propósitos y de celebración, pero también es un año que permite reflexionar y conmemorar algunos de los eventos más emblemáticos en la historia de Aragón. Mirar al presente y al futuro es algo bueno, pero es aún más bueno no olvidar el pasado para no volver a cometer los mismos errores.
Y, precisamente, en este año se alcanza y se conmemora una cifra relacionada con uno de los monumentos más importantes en el pasado de Aragón. Nos referimos al Monasterio de San Juan de la Peña, ubicado en Huesca, y que sorprende a muchos de sus visitantes cuando se dan cuenta de que no existe un solo monasterio, sino dos de ellos.
Y es que la cifra que se conmemora en este 2025, concretamente este lunes 24 de febrero, es la del 350 aniversario del terrible incendio que acabó con el primer edificio del Real Monasterio de San Juan de la Peña, y que obligó a los monjes a erigir un nuevo complejo. Por ello, en este artículo, te mostramos todo lo que necesitas saber sobre el incendio de este monasterio en Huesca, desde su origen hasta las consecuencias que provocó.
EL PRIMER MONASTERIO DE SAN JUAN
Antes de hablar sobre el incendio, es necesario brindar algo de contexto sobre este complejo arquitectónico. Aunque los auténticos orígenes del monasterio no se logran esclarecer, algunos historiadores suponen que había un antiguo centro monástico dedicado a San Juan Bautista, (esta teoría se deja entrever por algunos elementos que perduran en la estructura). Sobre esta base, enclavada en el hueco de una montaña, se empezaría a construir el primer monasterio en el siglo X, conocido actualmente como el Monasterio Viejo.
No obstante, la construcción de mayor importancia de este conjunto arquitectónico no empezó hasta el año 1026 por iniciativa de Sancho el Mayor de Pamplona. Posteriormente, en el año 1071, el rey Sancho Ramírez cedió el conjunto existente a los monjes cluniacenses, quienes realizaron una reforma sobre la base que habían adquirido.
Con la influencia de los monjes se levantaría el conjunto que queda en la actualidad, en mayor o menor medida, todo a través de un abanico de capiteles de influencia jaquesa con temas de animales fantásticos. A través de una estructura de dos plantas, en su interior destacan la iglesia prerrománica, las pinturas de San Cosme y San Damián del siglo XII, su claustro románico y su capilla gótica de San Victorián, por nombrar algunos elementos.
Gracias a todo esto, el monasterio de San Juan de la Peña se convirtió en el monasterio más importante de Aragón en la alta Edad Media, llegando a formar parte del camino aragonés del Camino de Santiago y figurando como lugar de leyendas que lo vinculaban con elementos como el Santo Grial. Hasta que un azar del destino dio una vuelta de 180 grados a su historia.
EL INCENDIO DEL MONASTERIO
En la madrugada del 24 de febrero de 1675, un terrible incendio devastó durante tres días la estructura de este monasterio en Huesca, dañando tanto la estructura y la habitabilidad, que la comunidad tomó la decisión de edificar un nuevo monasterio en la pradera de San Indalecio.
El incendio resultó en el golpe final a una serie de desavenencias que el monasterio llevaba arrastrando durante siglos, concretamente desde la segunda mitad del siglo XII. En este marco se destacan la interrupción de donaciones a los monjes, las pérdidas patrimoniales, los múltiples pleitos ante numerosas instancias, las deudas y el deterioro de las construcciones. Este último factor fue, de hecho, una de las causas de varios incendios previos al gran incendio de 1675.
Sin embargo, el Monasterio Viejo consiguió “renacer” de las cenizas y hoy en día está consagrado como un Bien de Interés Cultural, así como un espacio turístico que cautiva a todos los visitantes que pasean entre sus paredes.
HOMENAJE POR LOS 350 AÑOS
En el marco de este homenaje por los 350 años del incendio, el Instituto de Estudios Altoaragoneses (IEA) y la DPH celebrarán entre el 25 de febrero y el 25 de marzo un ciclo de conferencias sobre San Juan de la Peña, en el que intervendrán distintos especialistas de diferentes áreas históricas, artísticas y archivísticas.
A través de esta cita, el IEA desea ofrecer una visión de conjunto de uno de los lugares más emblemáticos e identitarios de Aragón, tanto por su aportación a la historia del arte como por su utilización para construir y difundir mitos originarios. El ciclo se desarrollará todos los martes a las 19.00 horas (a excepción de la conferencia final, que será a las 20.00 horas), en el salón de actos del IEA, y en él intervendrán figuras como la doctora en Historia Medieval, Ana Isabel Lapeña, o el director del Archivo Histórico Provincial de Huesca, Juan José Generelo.
A pesar del trágico “final” que experimentó este edificio, el monasterio viejo de San Juan de la Peña continúa perdurando como un símbolo turístico e histórico de Aragón, complementando a su hermano localizado en la pradera de San Indalecio. Y es que, a pesar de los daños causados por los incendios, este monasterio en Huesca supo renacer como un fénix para ser homenajeado en estas fechas tan señaladas, y hacernos recordar la importancia de aprender del pasado para construir el futuro.


