Intenta un adelantamiento imposible a dos camiones en curva y casi provoca una tragedia en Benabarre (Huesca)

La Guardia Civil lo detuvo tras identificarlo como autor de un adelantamiento ilegal grabado en vídeo en una zona peligrosa de la N-230

La Guardia Civil ha detenido a un hombre de 34 años y vecino de Lleida como presunto autor de un delito contra la seguridad vial, tras ser identificado como el conductor de un camión que realizó un adelantamiento imposible y temerario a dos vehículos pesados en un tramo con prohibición expresa de adelantar y visibilidad reducida en la N-230, a la altura de Benabarre (Huesca).

Los hechos ocurrieron el pasado 23 de junio, en el punto kilométrico 43 de la carretera nacional que une Lleida con Vielha. El camionero adelantó en su carril izquierdo a dos camiones, invadiendo el sentido contrario mientras otro vehículo se aproximaba de frente. El conductor de este último, que circulaba correctamente por su carril, tuvo que frenar bruscamente y maniobrar hacia el borde de la calzada para evitar un choque frontal que pudo haber tenido consecuencias fatales en un accidente.

La rápida reacción del conductor perjudicado, sumada a su pericia al volante, evitó el siniestro. Además, logró grabar toda la secuencia desde su propio vehículo, lo que permitió presentar una denuncia con pruebas claras ante el Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) de la Guardia Civil de Huesca.

Tras recibir el vídeo, los agentes iniciaron una investigación para identificar al autor. Finalmente, el pasado 29 de julio, procedieron a la detención del conductor como presunto responsable de un delito de conducción temeraria. El arrestado fue localizado e identificado gracias a los indicios recogidos en la investigación.

El GIAT instruyó las diligencias correspondientes, que ya han sido remitidas al Juzgado de Instrucción de Guardia de Monzón. El detenido ha quedado en libertad, a la espera de ser citado por la autoridad judicial cuando esta lo estime oportuno.

Desde la Guardia Civil recuerdan la gravedad de este tipo de comportamientos al volante, que pueden tener consecuencias penales, además de poner en riesgo la vida de terceros. La colaboración ciudadana, como en este caso, ha sido fundamental para esclarecer los hechos y evitar que queden impunes.