Una inmersión extrema: 6 buzos trabajan a 50 metros para reparar el desagüe de El Grado
Un operativo especializado de seis buzos, lleva semanas trabajando en el embalse de El Grado para permitir la sustitución y reparación de las compuertas del desagüe de fondo. La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha explicado que se trata de una intervención “delicada y fundamental”, que exige descender a 50 metros de profundidad para colocar unos escudos protectores que permitan ejecutar las obras sin que entre agua en la cámara de compuertas.
Los ingenieros responsables de los trabajos, Raimundo Lafuente y Javier Saura, han atendido este jueves a los medios desplazados a la presa para seguir las inmersiones. Lafuente, adjunto al director técnico de la CHE y director de la obra, ha recordado que los problemas en estas infraestructuras se detectaron en 2016, cuando una avería obligó a reparar de emergencia el túnel izquierdo del desagüe de fondo. Ahora se actúa en el túnel derecho para cumplir con las Normas Técnicas de Seguridad de Presas, publicadas en 2021, que exigen que todos los vertederos y desagües estén operativos en cualquier situación.
El desagüe de fondo es clave para laminar las avenidas del río Cinca y mejorar la gestión de caudales en episodios de crecida. En otoño de 2024 se adjudicó la obra para poner de nuevo en servicio el túnel derecho, con una inversión de 4,8 millones de euros y un plazo de ejecución de 18 meses. Sin embargo, las sucesivas avenidas registradas a finales de ese año y durante los primeros meses de 2025 obligaron al sistema El Grado-Mediano a centrarse en la laminación de caudales.
Tampoco en primavera y verano pudo avanzarse en la obra, ya que el sistema se encontraba en plena campaña de riego y era necesario disponer de toda el agua del embalse. Con el descenso de la demanda y la estabilización del caudal del Cinca, la CHE ha podido retomar ahora la intervención, que avanza con apoyo del equipo de buceo técnico para garantizar la seguridad y el correcto funcionamiento del desagüe.