Huesca baila al ritmo de los Danzantes y honra a San Lorenzo en un 10 de agosto lleno de emoción

El baile de los danzantes es una de las tradiciones más importantes del día de San Lorenzo. Foto: Ayto de Huesca
Este sábado los Danzantes han protagonizado uno de los días más esperados por los oscenses 

Como cada 10 de agosto, Huesca amanecía este sábado con emoción, el corazón latiendo un poco más rápido de lo habitual y las ganas de celebrar el que es uno de los días más importantes de sus fiestas. Hoy San Lorenzo era el centro de todo y los oscenses no podían hacer nada más que honrar a su patrón. Todavía con la resaca (emocional y un poco de la otra) del viernes y de ese pistoletazo de salida a sus fiestas, los oscenses ocupaban la plaza de San Lorenzo al amanecer.

El sueño no podía con la emoción y ataviados de un blanco y verde impoluto (en algunos casos) sentados, de pie y apoyados los unos en los otros, algunos vecinos no podían contener las lágrimas en la plaza al ver entrar uno a uno a los 27 Danzantes que protagonizarían una de las tradiciones más bellas de Huesca. Los vítores y los aplausos a los danzantes no se han hecho esperar. Se oían fuertes y emotivos en el caso de Pablo Andreu, que se estrenaba con 18 años en el dance, y su padre José Juan Andreu que se retiraba tras más de dos décadas formando parte de esta tradición.

También vítores al resto de los que dan vida a uno de los momentos más mágicos de Huesca y a las dos danzantes, Cristina Esperanza e Ibón Cejalvo, que el año pasado hicieron historia siendo las dos primeras mujeres en formar parte de los Danzantes. Tras la jota de Roberto Ciria dedicada a San Lorenzo, a las 8.30 se ha hecho el silencio en la plaza. Comenzaban los Danzantes a bailar.

Primero, el dance de "Las espadas", uno de los más impresionantes, el de "Los palos viejos", el de "Las cintas" y "El degollau", entre otros. Unos dances que han hecho contener el aliento y que, por unos minutos, en la plaza de San Lorenzo no se oyese nada más que el chocar de las espadas y las melodías de la Banda de Música de Huesca que han hecho que los allí presentes sintiesen el erizar de su piel y la emoción de la tradición y la historia de su tierra.

Al grito de "¡Vivan los Danzantes!" y "¡Viva Huesca!" el dance dejaba paso a otro de los momentos más esperados: la salida del busto de San Lorenzo de la basílica. El olor a albahaca ha inundado entonces a toda una ciudad volcada en su patrón. Con aplausos y la necesidad de inmortalizar ese momento con los móviles recibían los vecinos a una procesión que partía por las calles de la ciudad con los danzantes ofreciéndole su baile al santo y la emoción desbordada. Así, toda Huesca se ha concentrado en las calles que olían a albahaca y tradición en una procesión multitudinaria.

Y así, culminaban los actos más emotivos de una de las mañanas más esperadas por los oscenses. Y como no podía ser de otra manera, los almuerzos en las terrazas y los vermús tempraneros ponían el broche de oro a tanta emoción. Por delante todavía un día con actividades para todos los públicos, desde pasacalles con las diferentes charangas por los barrios, hasta espectáculos para niños en los parques pasando por, por supuesto, las esperadas verbenas para los más jóvenes esta madrugada.