Después de pasar el verano en la montaña de Aneto, el rebaño de ovejas de Dani, de “Casa Extremo” ha dejado este martes por la mañana imágenes espectaculares a su paso, en un recorrido que mantiene viva una de las costumbres más antiguas del pastoreo aragonés.
El 28 de junio partieron desde Vilaller rumbo a los Pirineos para pasar el verano. Ahora, con la llegada del otoño, vuelven a Huesca, poniendo fin a la trashumancia estival y recordando el valor de las tradiciones que aún perviven en los pueblos del Alto Aragón.
