Estabilizado el incendio forestal de Foradada del Toscar, en Huesca, a unos 2.100 metros de altura y con una orografía compleja que ha llegado a dificultar los medios para su extinción. El fuego, declarado hace poco más de un día, ha calcinado alrededor de 20 hectáreas de erizón y pino dentro de una zona abrupta del macizo de Cotiella, en la comarca de Sobrarbe, entre los valles del Ésera y el Cinca. No hay ninguna población afectada y se espera que pueda ser controlado en las próximas horas, aunque ningún medio, terrestre o aéreo, podrá quedarse durante la noche por la peligrosidad que eso supondría.
Los medios desplegados han llegado a suponer un total de casi nueve medios aéreos entre helicópteros ligeros, medios, de coordinación y el avión anfibio FOCA. Pasadas las 14.00 horas de este martes, algunos medios del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) han comenzado su retirada progresiva. Además, se incorporará el avión de coordinación (ACO) para relevar al helicóptero de coordinación en las tareas de supervisión aérea.
UN INCENDIO COMPLEJO, CON PENDIENTES ELEVADAS Y TERRENO ABRUPTO
El director de extinción, Francho Aso, ha incidido en la “complejidad técnica” del incendio dada su inaccesibilidad, orografía muy complicada, pendientes muy elevadas y un terreno muy abrupto”. El máximo responsable sobre el terreno ha señalado que los trabajos realizados por Bomberos han estado en cotas cercanas a los 2.000 metros de altitud, por lo que desde ayer por las noche las tareas de extinción se realizan con medios aéreos.
Asimismo, Aso ha explicado cómo desde primera hora de esta mañana se ha realizado una serie de maniobras para poder “garantizar el acceso de las cuadrillas por tierra, para después helitransportarles hasta la parte superior del incendio, y de igual manera hacia las laderas y la parte baja del incendio”. Este esfuerzo ha dado sus frutos y “la acción combinada por tierra y aire” hasta dar por estabilizado el incendio antes de las 14.00 horas de este martes.
“Esperamos que en las próximas horas se pueda dar por controlado”, ha mantenido el jefe de extinción antes de pedir “paciencia y prudencia”, atendiendo también a la meteorología del resto del día “dado que durante la noche no se pueden dejar medios trabajando en la zona por el riesgo y peligro que correrían” teniendo en cuenta la orografía y altura.

