Cursos de informática, un taller de lectura y viajes centran los actos impulsados por el Hogar del Pensionista de Jaca
Jaca.- Con la llegada de septiembre ha dado comienzo también el nuevo "curso" en el Hogar de Personas Mayores de Jaca, que aglutina a 4.000 asociados. Todas estas personas pueden apuntarse desde el día 1 de septiembre para tomar parte en las actividades preparadas. Una de las más atractivas es el curso de iniciación a la informática, que será desarrollado con la enseñanza de Internet. “Este curso ha tenido mucho éxito. Es una gozada que las personas mayores tengamos acceso a las nuevas tecnologías y no nos quedemos atrasados”, ha dicho Aurora González, presidenta del Hogar jaqués. Estas clases son impartidas por voluntarios.
Los socios podrán apuntarse también al taller de lectura, que cumple su tercera temporada, y que, como el de informática, tiene apoyo de La Caixa para reunir libros y cuadernos. Las clases se llevan a cabo una vez por semana y duran una hora y media. “Se leen los capítulos que dice la monitora y después hacemos un comentario en conjunto, que es lo más bonito”, ha señalado González. En las últimas clases, el taller escogió libros de José Luis Sampedro.
A diferencia de estas dos propuestas, que cada vez tienen mayor acogida, la asistencia a los viajes ha sufrido un descenso y en verano se suspendió el previsto a San Sebastián. “Lo que sí hacemos cada año es un intercambio con los hogares de Sabiñánigo y Huesca. Esta vez, toca en Huesca y se hará un encuentro, una comida y un baile”, ha afirmado la presidenta. Al margen de esos viajes, se organizan excursiones con el grupo de senderismo, que realiza unos paseos de dos horas (de 9 a 11 horas en verano y 9.30 a 11.30 en invierno).
Fin de semana
De cara al fin de semana, uno de los puntos ‘fuertes’ del Hogar es el baile de los domingos. “Los socios vienen y se lo pasan en grande. Tenemos una rondalla de tres personas, dignas de admiración. Tienen más de 80 años y un espíritu extraordinario. Se comprometieron a actuar altruistamente y no fallan ninguna semana”, ha indicado González. Proyecciones de películas o conferencias son otras de las posibilidades que ofrece el centro estos meses.
Así, los asociados cada vez disponen de un repertorio más variado de actividades a las que acogerse a lo largo de todo el año. La celebración del Día de San Valentín, en febrero, en el que se homenajea a los matrimonios que celebran las bodas de oro; el Día del Carnaval, que “resulta muy participativo”; la colocación de un Belén en Navidad o las celebraciones por Santa Águeda; San Sebastián o Santiago son otras de las jornadas festivas en el Hogar.
También tienen su espacio las actividades de relajación, como es el caso del yoga y tai-chi, epecialidades que se imparten dos días a la semana, y del taller de manualidades. Del mismo modo, los asociados pueden inscribirse en los cursos de dibujo y pintura, bolillos y restauración, así como tomar partido en los tradicionales juegos, como el guiñote o parchís.
“Segunda residencia"
“Estamos muy orgullosos del Hogar por sus buenas dependencias, por contar con amigos y recuperar vivencias. Es como una segunda residencia”, ha asegurado González, quien hizo hincapié en el papel que interpreta el centro. “Estamos muy a gusto con nuestras familias, pero aquí cada persona tiene su espacio. Es un lugar donde puedes hablar de tus recuerdos y tener ilusiones y distracciones, y es importante para que los mayores no se queden en casa. Estoy segura de que, si vienen, se lo pasarán bien. Al que no le guste una actividad, le gustará otra”, ha concluido.