Cumbre en Canfranc entre Óscar Puente y Azcón: del socavón del Somport a las demandas históricas

Puente y Azcón en el hotel de la antigua Estación Internacional. Foto: Fabián Simón (DGA)

Moncloa, la DGA y Nueva Aquitania se dan cita en un momento decisivo para los pasos fronterizos

El ministro de Transportes, Óscar Puente, visita este viernes Canfranc para reunirse con el presidente aragonés, Jorge Azcón, y posteriormente con el máximo mandatario de la región francesa de Nueva Aquitania, Alain Russet. Han pasado tres años desde la última vez que un responsable ministerial se desplazó a la localidad oscense, símbolo de los pasos fronterizos de la Comunidad con el país galo, y esta ocasión no puede llegar en un momento más oportuno. A medio camino entre las demandas históricas de Aragón, como la reapertura de la línea ferroviaria internacional entre Zaragoza y Pau, y el socavón en la carretera que mantendrá cerrado el túnel del Somport, al menos, hasta enero, Puente tendrá sobre la mesa una larga lista de peticiones.

La reunión entre los representantes de los gobiernos de Aragón y España tendrá lugar en uno de los vagones-museo de la estación. Después se desplazarán al centro de control de carreteras, situado en el extremo sur del túnel, cerrado a cal y canto. No se han dado detalles sobre el contenido del encuentro más allá de “asuntos de interés común”, si bien este primer emplazamiento ofrece pistas. De hecho, Azcón y Puente han mantenido contactos con asiduidad desde que tuvo lugar el desprendimiento en la carretera francesa RN-134.

Moncloa y el Pignatelli forman parte de ese mismo “frente común”, como lo calificó Azcón, para urgir al Gobierno francés a acelerar los trabajos. Las previsiones más pesimistas antes de ese acuerdo apuntaban a un año de cierre en el paso carretero, que finalmente será en torno a la mitad. Cabe recordar la solución alternativa de la DGA a través del Portalet, si bien no la normalidad no ha regresado al 100%.

Tras visitar el Somport, los dos se reunirán con Alain Russet y otros representantes de Nueva Aquitania en la misma localización. La actividad alrededor de la reapertura de la línea internacional se ha acelerado en los últimos meses al otro lado del Pirineo. Desde finales de septiembre y hasta final de año tienen lugar los encuentros de las consultas públicas sobre el proyecto que busca volver a conectar la capital aragonesa y Pau, con el horizonte de 2032. De hecho, hay uno previsto para este sábado en dicha localidad.

LA FUTURA BILATERAL

La visita de Puente a Canfranc llega apenas dos semanas después del paso de Jorge Azcón por el Palacio de la Moncloa. Los Ejecutivos de Aragón y España protagonizaron pocos anuncios pero dejaron el camino allanado para una futura reunión bilateral sobre las infraestructuras pendientes. A esa lista, según el documento que entregó el presidente aragonés a Pedro Sánchez, se suma ahora el socavón de la RN-143.

Ya son “demandas históricas” la finalización de las autovías A-23 (Huesca-Jaca), A-21 (Jaca-Pamplona), la variante sur de Huesca, A-68, A-40 (Teruel-Cuenca), A-25 (Monreal del Campo-Alcolea del Pinar), el eje pirenaico con la N-260 o el impulso al Corredor Cantábrico-Mediterráneo y la Travesía Central del Pirineo. Respecto a la línea internacional del Canfranc, el Ministerio de Transportes aprobó a finales de septiembre una inyección de 93 millones de euros que permitirá acometer el estudio informativo de la reapertura. Después, se licitará la redacción y ejecución del proyecto de las obras de adecuación.

ÁBALOS, EL ÚLTIMO MINISTRO DE TRANSPORTES QUE PASÓ POR CANFRANC

Han pasado tres años desde la apertura de la nueva estación, presidida por el entonces ministro de Transportes, José Luis Ábalos. Fue una cita histórica y tuvo lugar tan solo un mes después de la cumbre franco-española entre Pedro Sánchez y Emmanuel Macron. Dio pie también a que salieran a concurso distintas renovaciones de vías en el lado español, en el tramo entre Huesca y Canfranc. Estas actuaciones, cabe destacar, todavía no han finalizado. Por ejemplo, las obras entre Ayerbe y la localidad pirenaica deberían haber finalizado en mayo y ahora apuntan a final de año.