La caravana del SoNna Huesca para este fin de semana en Benabarre, la aldea de Puy de Cinca y Albelda
La sexta edición del SoNna Huesca, que acerca la cultura a los pueblos de la provincia a través de su caravana con 27 actuaciones y conciertos gratuitos, alcanza este fin de semana su ecuador. En esta ocasión la propuesta es íntegramente musical y visitará el Castillo de Benabarre, la aldea de Puy de Cinca (Secastilla) y el domingo se desplazará a Albelda para inaugurar el paseo del Sifón como escenario del joven certamen.
La primera cita llega el viernes de la mano de Guillem Gisbert, ex líder del grupo Manel, que presenta en el Castillo de Benabarre el próximo 8 de agosto el primer trabajo de su carrera en solitario, Balla la masurca. Gisbert ya participó con Manel en el SoNna Huesca en el 2021 en el castillo de Viacamp con la gira Per la bona gent.
Al margen de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes de Sariñena (2.000 espectadores), el castillo de Benabarre es uno de los escenarios de mayor aforo del SoNna Huesca con una capacidad para 500 espectadores. Allí se presentará Guillem Gisbert después de quince años ininterrumpidos de pop irreprochable con Manel. Apenas un año después del cierre de la gira Per la bona gent, el catalán inició un proyecto en solitario que culminó con la publicación de su trabajo Balla la masurca! en marzo del año pasado.
El músico barcelonés mantiene, como siempre, la canción en el centro de su enfoque, para seguir haciendo lo que tanto le gusta: explorar sus rincones, tocar sus márgenes, desde la ambición, la elegancia y el eclecticismo. Balla la masurca!, el primer disco en solitario de Guillem Gisbert, contiene once canciones en las que ha explorado diversos géneros musicales y paletas sonoras, y en las que ha formado diferentes equipos para producir sus temas.
ALDEA DE PUY DE CINCA, UNA PARADA SINGULAR
Al día siguiente debuta como escenario del Festival Sonidos en la Naturaleza la aldea de Puy de Cinca, en el término municipal de Secastilla. La aldea de Puy de Cinca se encuentra a tres kilómetros del despoblado de Puy de Cinca, sobre la orilla izquierda del embalsado río. Ambos quedaron despoblados con la construcción del pantano de El Grado, en los años sesenta. Posteriormente fue ocupada por algunas familias de neorrurales.
Desde 2014, la aldea de Puy de Cinca está gestionada por la asociación Laboratorio de Ruralización, que gestiona el espacio vacacional y centro de recuperación del medio ambiente a través del albergue Casa Salinas, abierto durante todo el año y centro de colonias de verano.
En ese entorno mantendrán su idilio musical el pianista menorquín Marco Mezquida y el guitarrista catalán Chicuelo, que han reafirmado su comunión artística con Del alma (2024), su tercer disco creado a cuatro manos, tras los de Conexión (2017) y No hay dos sin tres (2019), con el que cierran una trilogía de música nueva y libre, fruto de la fuerte conexión espiritual y musical entre ambos creadores, maestros de sus respectivos estilos, el flamenco y el jazz.
ROSÍN DE PALO EN ABELDA
Al día siguiente, el certamen se traslada a la localidad literana de Albelda; en concreto al paseo del Sifón, que también debutará como escenario del SoNna Huesca. El camino natural del Sifón de Albelda es un recorrido para celebrar un siglo de ingeniería hidrológica. La puesta en marcha del Canal de Aragón y Cataluña en 1909 transformó la agricultura de Albelda y el paisaje del entorno. El paseo del Sifón es el último tramo del llamado camino natural de Albelda. Un paseo de acacias conduce al centro de interpretación, con bancos, mesas y paneles interpretativos que reciben al visitante.
En ese entorno tocarán Samuel Azorín y Mario Vidal, el dúo aragonés de Rosín de Palo. Tras haber formado parte de varias bandas y orquestas clásicas, Samuel y Mario formaron Rosín de Palo juntando lo mejor y peor de cada uno para crear su propio discurso musical, que toma la música clásica y/o contemporánea como punto de partida y la fusiona con nuevas sonoridades. Rosín de Palo se definen como dos estudiantes de conservatorio con muchas ideas y muchas ganas de experimentar, que combinan un contrabajo y un set de percusión para conformar el dúo musical más imprevisible de nuestra escena.
En 2022 publicaron Lo que dura un recreo y un año después llegaría Abloke EP. El pasado año se enrolaron en su proyecto más ambicioso, Ñaque, y actualmente giran con el más atrevido: componer e interpretar en directo una banda sonora alternativa para la película Kirikú y la bruja (una iniciativa de Retina, Festival de Cine y Música de Zaragoza).