El turismo por construcciones y bienes religiosos siempre suele ir asociado a una visita calmada y tranquila para maravillarse ante los distintos relieves, retablos o frescos que estas obras arquitectónicas tienen por ofrecer en Aragón. Sin embargo, existe un pequeño terreno aragonés, ubicado en la comarca de La Ribagorza, en Huesca, que da una pequeña vuelta a este presunto axioma.
Y es que, a diez minutos del despoblado de Montfalcó, situado en el municipio de Viacamp, se encuentra una ermita suspendida en el borde un acantilado y sobre un embalse. Esta es conocida como la ermita de Santa Quitería y San Bonifacio, una joya del siglo XI que supone un gran emblema del pasado románico de Aragón.
Por ello, en este artículo venimos a explicar toda la historia relacionada con la ermita de Santa Quitería, así como su curiosa ubicación, que la ha convertido en un objeto de fascinación y adrenalina a la vez que de temor entre los amantes del turismo rural en Huesca.
- ASÍ ES LA ERMITA DE SANTA QUITERÍA Y SAN BONIFACIO
- EL MITO DE LAS TRES PRINCESAS DE MONTREBEI
- OTRAS JOYAS DEL TURISMO RURAL DE HUESCA EN ESTA ZONA
- CÓMO LLEGAR A VIACAMP
ASÍ ES LA ERMITA DE SANTA QUITERÍA Y SAN BONIFACIO
Como ya hemos mencionado anteriormente, la ermita de Santa Quitería es una construcción religiosa de estilo románico. Y su principal atractivo radica en su planta irregular, que se adapta a la roca sobre la que fue edificada.
Esta ermita de Huesca, de puerta abierta en arco de medio punto, se encuentra sobre una cresta rocosa que actúa como un balcón natural, y que la suspende sobre el embalse de Canelles, el Congost de Montrebei, el río Noguera Ribagorzana y las paredes meridionales del Montsec de L’Estall y d’Ares. Lo cual proporciona a los visitantes unas vistas espectaculares. Asimismo, su interior consta de una planta rectangular con dos naves y una doble cabecera recta. La nave menor cuenta con solo un tramo más el presbiterio y la mayor con tres.
Sin embargo, durante una restauración que se realizó en el año 1996, se eliminaron las pinturas murales que decoraban su interior y el coro alto situado a los pies de la nave, y se planteó la teoría de que pudo llegar a tener una cabecera semicircular, presuntamente perdida. La guinda del pastel la coloca la bóveda de cañón apoyada en arcos fajones levantados sobre un banco corrido y su ventana germinada de tradición lombarda, que convierten a la ermita de Santa Quitería en una joya del turismo rural de Huesca.
EL MITO DE LAS TRES PRINCESAS DE MONTREBEI
Además, esta ermita de Huesca no solo destaca por su curioso emplazamiento arquitectónico, sino también por la leyenda que le rodea. Y es que, según se comenta, la ermita se construyó como un homenaje del antiguo pueblo de Montfalcó a tres antiguas princesas de la zona.
Según relata el mito, en Montrebei vivía una reina con sus tres hijas: Quitería, Pertusa y Deu Vella. Las tres eran reconocidas por su bondad y su belleza, con las que causaron celos a una bruja y esta, en venganza, durmió a la reina mediante un conjuro. Las tres princesas, desoladas, dedicaron toda su vida a encontrar el antídoto para despertar a su madre, pero no lo consiguieron y murieron sin poder despertar a su madre.
OTRAS JOYAS DEL TURISMO RURAL DE HUESCA EN ESTA ZONA
Aunque la ermita supone una de las grandes joyas turísticas de la zona, tanto Montfalcó como Viacamp cuentan con otros destinos que, sin lugar a dudas, no te puedes perder. En Montfalcó, destacan el mirador, la Cueva de los Higos o la fuente y el lavadero; mientras que en el propio pueblo de Viacamp destaca el castillo del pueblo, que sobrepasa los veinte metros de altura y data del año 1061, o la iglesia de San Esteban, cuyo interior alberga el Centro de Interpretación de las Torres Vigía.
De esta forma, tanto Montfalcó como Viacamp son una puerta de entrada a un conjunto natural de gran belleza, que también actúa como un gran escenario para los amantes del senderismo.
CÓMO LLEGAR A VIACAMP
Ya sea por la historia de la ermita de Santa Quitería, su curiosa ubicación sobre un acantilado o los bellos destinos naturales que Montfalcó y Viacamp tienen por ofrecer, te explicamos cómo llegar a Viacamp desde las tres principales ciudades aragonesas.
Es necesario tener en cuenta que, dada la posición geográfica de Viacamp, así como la ubicación del despoblado de Montfalcó y la ermita de Santa Quitería, recomendamos utilizar el coche para viajar hasta aquí.
Desde Huesca, puedes recorrer la A-22 y después tomar la N-123 para llegar hasta el municipio oscense de Viacamp en una hora y veinte minutos aproximados.
En el caso de Zaragoza, puedes viajar por la A-23 para llegar hasta Viacamp en un trayecto que debería tomarte unas dos horas aproximadas.
Finalmente, desde Teruel, este supone el recorrido más largo y exhaustivo. Deberás tomar la N-211 para llegar hasta Viacamp en unas tres horas y cuarto aproximadamente.
Una vez llegues hasta Viacamp, deberás desplazarte con el coche hasta Montfalcó y aparcar en el albergue de la zona. Allí, deberás seguir un camino frondoso de vegetación que te llevará hasta la ermita en unos 15 o 20 minutos. Eso sí, aunque es frondoso, es totalmente seguro y puede visitarse incluso con niños.
Visitar la ermita de Santa Quitería y San Bonifacio es mucho más que un simple viaje: es un encuentro con la historia, la naturaleza y la leyenda. Suspendida sobre el abismo, esta joya románica nos recuerda la belleza de lo remoto y el misterio de los relatos olvidados. Porque hay lugares que no solo se ven, sino que se sienten.



