Barrio Harineras: la expansión de Huesca agita el debate sobre la tala de árboles en la ciudad
Núcleo industrial durante buena parte del siglo pasado, punto de paso del tren y donde se conserva aún hoy la huella de las vías e incluso espacio para las peñas recreativas para San Lorenzo. Será ahí, en los más de 85.000 metros cuadrados del futuro barrio Harineras de Huesca, donde la capital altoaragonesa recuperará una cicatriz urbana abierta hace al menos dos décadas gracias a la construcción de 1.300 viviendas para cerca de 60.000 residentes, lo que la empresa Promovilla Homes, responsable del proyecto, ya se atreve a calificar como el nuevo centro de la ciudad. No en vano, sus estimaciones supondrían duplicar la población actual de todo el conjunto urbano.
Los primeros pisos podrían entregarse en 2027 y con el avance de las obras tras las demoliciones en los solares de los últimos veranos ha llegado la oposición vecinal ante la posible tala de un importante número de árboles en el cruce de las calles Almudévar, Martínez de Velasco y Juan XXIII, emplazamiento de una rotonda de gran tamaño. El intercambio de declaraciones de los últimos días entre el Ayuntamiento y los afectados ha llevado a la convocatoria de una manifestación el próximo lunes, 25 de agosto, desde las 12.00 horas junto a un cedro de entre 60 y 70 años de edad.
El presidente de la Asociación Vecinal del barrio de La Encarnación, Juan Palacios, explica en declaraciones a ARAGÓN DIGITAL que nadie duda de la legalidad del proyecto y del cumplimiento de “todos los trámites”, si bien lamenta la “falta de información” desde el consistorio que dirige la popular Lorena Orduna. “Solo con lo que se publica en la web no basta”, señala Palacios, quien cree que no han conseguido “asegurarse de que la ciudadanía esté informada”.
De los árboles situados en el área de la rotonda, el Gobierno municipal apuntó el viernes que se conservarían cinco de los siete plataneros. Sin embargo, desde la asociación han optado por mantener la convocatoria por no saber qué ocurrirá con el resto. Entre estos ejemplares se encuentra el citado cedro del Himalaya, de 20 metros de altura y catalogado de carácter “singular”.
“La balanza debería estar del lado de los árboles”, insiste Palacios, que ve la concentración del día 25 como una oportunidad para “mostrar el interés porque se tenga en cuenta el arbolado” en este proyecto urbanístico. La gente no ignora “lo necesario que es”, añade.
LA RECOGIDA DE FIRMAS
Palacios detalla que la asociación se ha sumado al sentir vecinal plasmado en la recogida de firmas que se impulsó a través de change.org por los Amigos del jardín antigua Fuente del Ibón, como se conoce también a este cruce de calles y avenidas. Son más de 1.600 este sábado.
En la petición defienden que el conjunto arbóreo “crea un microclima” a lo largo de unos 1.500 metros cuadrados de “sombra y frescor que ayudan a sobrellevar las olas de calor, cada vez más frecuentes en Huesca”. Además de los dos plataneros que sí prevé talar el Ayuntamiento, el listado de ejemplares teóricamente en peligro recoge cuatro cedros, un álamo blanco, dos tilos, cinco enebros, tres palmeras chinas, una dracena y un olivo.
Desde la Asociación Vecinal, su presidente anima al consistorio a “buscar otras soluciones” en el desarrollo urbanístico de Harineras que hagan compatible la presencia de los árboles. “Queremos que los políticos estén atentos, cada uno que se tala provoca indignación ciudadana”, subraya.
HARINERAS, 20 AÑOS DESPUÉS DE LA EXPLOSIÓN
La revitalización del entorno de Harineras, a expensas del debate urbanístico, se produce 20 años después del suceso que puso prácticamente el punto y final a la industria que le da nombre. En la tarde del 14 de abril de 2005, una explosión en la fábrica de harinas Porta causó la muerte de cinco personas y otros catorce heridos.
Tras el proceso judicial se determinó que fue causada por un rayo. Tanto las instalaciones de Porta como las de Villamayor fueron demolidos en 2011. Un puñado de edificios, entre ellos el silo junto a la Estación Intermodal, dan cuenta del pasado del emplazamiento.