El Ayuntamiento de Jaca conocerá en breve una auditoria encargada para reducir los gastos del pabellón de hielo

El Ayuntamiento de Jaca ha encargado una auditoría externa cuyo propósito es reducir los gastos de mantenimiento del nuevo pabellón de hielo. Los resultados de este informe, según ha indicado el alcalde jaqués, se conocerán en los próximos días. El grupo municipal del PP solicitaba una auditoria similar en el pleno de este miércoles.

Jaca.- El nuevo pabellón de hielo de Jaca vuelve a situarse una vez más como protagonista del debate político de la ciudad. El alcalde jaqués, Enrique Villarroya, aseguró en el pleno de este miércoles que el Ayuntamiento, y más en concreto el equipo de gobierno PSOE-PAR, ha encargado a una entidad la realización de una auditoría externa cuyo objetivo será tratar de reducir todos los elevados gastos de mantenimiento que genera la espectacular instalación, cuya gestión fue duramente criticada durante los últimos meses por la oposición PP-CHA.

Según explicó Villarroya, el Ayuntamiento tendrá conocimiento en los próximos días de los resultados de esta auditoria. Se han dado además nuevos pasos para fijar la futura dirección del pabellón (de la que se hará cargo una entidad al 51% y el consistorio responderá por el 49% restante) y se ha solicitado la redacción de unos pliegos técnicos, que facilitarán en su momento la elaboración de los pliegues administrativos así como la propia adjudicación.

La contratación de esta auditoría se dio a conocer por parte del primer edil en el transcurso del pleno ordinario celebrado este miércoles y a consecuencia de una propuesta presentada desde el grupo municipal del Partido Popular (PP), donde se solicitaba la puesta en marcha de una medida similar en lo que se refiere al control del gasto de electricidad y de gas.

En este sentido, el concejal popular, Enrique Lope, informó de que la instalación ha reunido entre los meses de agosto y diciembre ingresos de 114.000 euros y unos gastos de 314.000 euros, lo que arrojaría un déficit aproximado de 200.000 euros desde su reapertura. Lope señaló además que estos datos no incluyen todos los gastos generados por la pista, ya que no se contempla, entre otros, el de gas, que supondría un nuevo coste de 49.000 euros.

No cumple las expectativas

“Cuando se llevan ocho meses desde la apertura del pabellón de hielo y tras las preguntas que los ciudadanos se hacen y nos hacen, debido a las dudas que se les están generando, creemos que es hora de hacer balance sobre el funcionamiento y las posibilidades que se supone que tenía esta instalación”, indicó la también concejal popular Pilar Cajaraville. “Podemos afirmar que la pista está abierta pero no se están cumpliendo las expectativas depositadas en ella por los errores de ese pasado que debíamos olvidar”, añadió la edil.

El pabellón de hielo vuelve a situarse en el centro de la polémica política

Los populares criticaron asimismo la ausencia de numerosos problemas de servicios y funcionalidad en la pista de hielo. En primer lugar, el concejal del PP, Javier Lorés, hizo hincapié en la falta del servicio de cafetería (sólo existen máquinas expendedoras), “que es muy importante para el uso turístico” y de cobertura telefónica. “No se puede hacer uso de los teléfonos móviles y no hay ninguno fijo de uso público. Si una persona tiene que estar localizada por motivos laborales o personales, que se olvide de ir a la pista”, apuntó.

Desde el PP, se lamentaron también la mala accesibilidad al recinto, en el que el usuario se encuentra “tramos de escaleras metálicas impresionantes que hay que salvar para llegar a la entrada” y que haya que “ir a buscar al operario de la pista” para hacer uso del ascensor. Se puso acento también en el hecho de que la entrada a los espectáculos se haga por la avenida Perimetral, cuado todos los vehículos deben estacionarse precisamente en el lado opuesto. La cúpula del lado sur de la pista, por otra parte, ha sido afectada por “aludes y cascadas”. Según cálculos del partido, corregir estas deficiencias supone gastar 6 millones de euros.

Se acusó asimismo al Ayuntamiento de una “excesiva rigidez” con los horarios de uso de la pista, ya que dos partidos oficiales de las secciones inferiores del Aramón Club Hielo Jaca no pudieron finalizarse por unos escasos minutos debido a que los encuentros invadían el horario de la sesión pública de patinaje. “Entendemos que es una instalación municipal, y no propiedad del Club Hielo Jaca, pero también entendemos que no cabe tener una pista si no es vinculada a este club que pasea el nombre de Jaca por España y Europa”, apuntaron.

Dos meses cerrada

Uno de los asuntos que mayor polémica ha suscitado en la ciudad es el posible cierre de la pista este verano durante dos meses (que podrían ser julio y agosto), una posibilidad que no fue confirmada ni desmentida por Villarroya, quien aseguró que estaban estudiando varias situaciones. Para el PP, no se entendería un cierre a lo largo de estos dos meses, ya que se trata de un momento de gran afluencia de visitantes. “Lo que ocurre es que ese cierre se va a producir por el excesivo gasto que supone tener y mantener un hielo de buena calidad por la cúpula, que hace de horno y se alcanzan unas temperaturas elevadas”, declaró Lorés.

Desde el PP, se manifestó que la oposición “no se ha cansado de demandar un estudio de viabilidad” y que el equipo de gobierno, PSOE-PAR, “nos remitía al estudio que se había hecho de todas las instalaciones deportivas y que está lejos de acercarse a la realidad” que tenemos con la pista. “El equipo de gobierno no sabía lo que tenía entre manos y pensaban sólo en la publicidad política, en mirad lo que soy capaz de hacer y gastar”, explicó Lope.

En resumen, para los populares, la pista “está igual que el día de la apertura” y el deseo del equipo de gobierno “era de no abrir porque sabían y escondían los problemas con los que se iban a encontrar”. A juicio de este partido, los retrasos del pabellón, uno de los patentes el que hace referencia a la pista lúdica (que debía estar en funcionamiento desde otoño), “nos vuelven a dar la razón” y aseguran que hay que “replantearla” y perfeccionar sus recursos.

Superávit municipal

El PP de Jaca había solicitado una auditoria para la pista en el pleno de ayer

En el pleno, se aprobó también, en este caso por unanimidad, la liquidación del presupuesto municipal del 2008, que arrojó un superávit de 578.000 euros, y se adjudicó la contratación de una operación de crédito de 1,8 millones de euros por plazo de 9 años con Caja Madrid para la financiación de las inversiones municipales del ejerció actual de 2009. Además, de una remanente de 2,8 millones de euros, se destinarán unos 700.000 euros a la ejecución de diferentes inversiones, entre las que se encuentran partidas para la construcción de las pistas de pádel, mejoras en el Casino o la iglesia del Carmen y el impulso de contadores de agua.

Para el concejal de Hacienda, José Manuel Ramón Ipas, la situación económica municipal permite afrontar la crisis “desde la tranquilidad y la prudencia” y con respecto a la partida destinada a inversiones, aseguró que es fruto de la “correcta gestión” financiera, al haber cumplido todos los puntos de la Ley Presupuestaria. De cara a este año, el concejal prevé “seguir por la misma línea positiva, aunque no en las mismas cantidades” y destacó que buena parte de los 2,1 millones de euros se reservarán para cubrir los efectos de la crisis y el posible descenso en el número de algunos ingresos derivados de urbanismo o tasas para las que ya se ha llevado a cabo, no obstante, “un ajuste” sobre sus números iniciales.

El consistorio dio el visto bueno también a un convenio de colaboración con el Instituto del Agua y el Gobierno de Aragón que permitirá llevar a cabo la depuración de las aguas de los núcleos rurales de Jaca. En total, se contemplan 33 actuaciones, cuyo coste ascenderá a 9,5 millones de euros. La actuación más destacada es la que tendrá lugar en Aísa, al afectar de forma directa a las estaciones de esquí de Astún y Candanchú, y supondrá un gasto de 4,9 millones de euros. Por último, el PP presentó una propuesta, que fue aprobada por el pleno, y que solicitaba la redacción de un plan de actuaciones en el sector urbanístico, con el afán de certificar el cumplimiento de las leyes y proteger los derechos de los ciudadanos.