La Asociación Río Aragón muestra imágenes de las grietas producidas por un deslizamiento en una ladera del pantano de Yesa
Jaca.- La Asociación Río Aragón contra el recrecimiento de Yesa ha denunciado la existencia de grietas de más de cien metros longitud, y cinco de anchura y profundidad, en la ladera del pantano de Yesa afectada por un deslizamiento de tierras el pasado mes de agosto. La asociación ha presentado una serie de fotografías realizadas sobre el terreno para avalar su teoría y critica que desde la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) se estén minimizando los hechos. Río Aragón califica de irresponsable esta actitud porque, aseguran, la Confederación es conocedora de la gravedad de la situación y está siguiendo con las obras. Por esta razón, han pedido la dimisión de su presidente, José Luis Alonso, y el director técnico de la obra, Raimundo Lafuente.
La Asociación ha mostrado este martes en Jaca algunas las varias decenas imágenes que demuestran su teoría, captadas este pasado fin de semana. En ellas que se aprecia la magnitud de las grietas, que afectan a un área ocupada por siete millones de toneladas de tierra, situadas encima de un vertedero de tierras para la obra del pantano y una pista de acceso, que podrían haber sido la causa de ese desprendimiento. Según el alcalde de Artieda, Luis Solana, presente en la toma de esas fotos, “es imposible captar en fotografías la sensación de estar allí”. Para Solana, “la realidad in situ es un miedo tremendo”, lo que aumenta su preocupación por lo que califica de “irresponsabilidad de querer llevar la obra adelante”.
Así pues, para el alcalde de Artieda, “más increíbles” son las explicaciones de la CHE, el Gobierno de Aragón y otros representantes políticos de municipios aguas abajo que han visitado las obras, opinando que no hay peligro. “No hemos visto nada de esto en las fotos que han salido en la prensa”, explica Solana. Según la Asociación Río Aragón, o no les enseñaron lo que realmente había que ver, o simplemente no les importa ser cómplices. Con todo ello, Luis Solana opina que esto “es una evidencia de que se quiere seguir ocultando la realidad y, para su desgracia y esperemos que la de nadie más, no la pueden cambiar”.
"Riesgo evidente"
La Asociación Río Aragón ha vuelto a poner sobre la mesa los estudios geológicos que demuestran la inestabilidad de la zona afectada y el consiguiente riesgo de recrecer el actual embalse. Uno de ellos fue realizado en 1999 por el doctor en geología de la Universidad de Zaragoza, Antonio Casas, autor de varios informes que demostrarían el riesgo de la obra. Casas ha estado hoy presente en Jaca para explicar la situación y ha recordado que, según su estudio “hay una gran zona de inestabilidad” no sólo donde se ha producido el deslizamiento sino también aguas abajo.
Para el geólogo, los movimientos que se han hecho en la zona y han provocado el desprendimiento demuestran “que con muy pocos retoques se ha visto la inestabilidad del terreno”, por lo que ha alertado de la posibilidad de que se produzcan fenómenos peligrosos si se toca más el terreno y aumenta el volumen de agua. A todo ello, hay que añadir la sismicidad de la zona, que en tiempos no muy lejanos ha vivido movimientos sísmicos de apreciable magnitud. El último, en 1923, de seis grados en la escala Richter.
Según el alcalde de Artieda, los responsables de los trabajos decían que el deslizamiento sólo afectaba al vertedero de tierras de la obra, junto a la orilla. Pero, para Solana, “las grietas demuestran que toda la parte baja de la ladera está desestabilizada”. Por todo ello, se pregunta qué puede pasar si acaba cayendo al embalse. Antonio Casas ha descrito el riesgo de la situación utilizando una metáfora: “Es como si tenemos una fiera dentro de una jaula. No sabemos cómo es y cuándo puede atacar. Pero se están haciendo obras en la puerta de la jaula y se está abriendo y cerrando alegremente esa puerta. ¿Cuándo saldrá esa fiera? no lo sabemos, porque entre otras cosas no sabemos cuáles son sus características”, describe el geólogo.
Petición de dimisiones
La Asociación Río Aragón se formula varias preguntas ante esta situación por qué se oculta el deslizamiento, por qué la CHE dice que en próximas semanas se va a desplazar el vertedero en el que se han originado las grietas, por qué no lo han quitado aún si esa es la causa del deslizamiento… Preguntas todas ellas, a las que las que aseguran no haber encontrado respuesta por parte de la Confederación. Con todo ello, la Asociación Río Aragón ha pedido la dimisión del presidente de la CHE, José Antonio Alonso y el director técnico de la obra, Raimundo Lafuente.
Según Luis Solana, “los riesgos son evidentes e inasumibles, por lo que los responsables de la obra no tienen crédito para seguir al frente”. Para Río Aragón, “desde el más elemental sentido común”, se tiene que paralizar la obra y descartarla, “apostando por alternativas, que las hay y se han puesto sobre la mesa”, explica Luis Solana.