MÁS DE 25 MILLONES DE INDEMNIZACIÓN

Dos años y medio de prisión para Victorino Alonso por la destrucción de la Cueva de Chaves

El Juzgado de lo Penal número 1 de Huesca ha condenado a dos años y seis meses de prisión al empresario leonés Victorino Alonso como único responsable de la destrucción de la Cueva de Chaves. Además deberá abonar más de 25 millones de euros al Gobierno de Aragón en concepto de indemnización por los daños causados en este yacimiento arqueológico.

Huesca.- El empresario leonés Victorino Alonso ha sido condenado a dos años y medio de prisión y al pago de una indemnización de 25.420.805 euros al Gobierno de Aragón por un delito contra el patrimonio por la destrucción de la Cueva de Chaves en 2007. Así lo ha resuelto el Juzgado de lo Penal número 1 de Huesca que ha absuelto de la causa a la empresa Ferpi y a la aseguradora Mapfre al considerar que no tienen ninguna responsabilidad civil al respecto. También absuelve a Alonso del delito contra el medioambiente por el que se le acusaba.

El proceso se inició en junio de 2009 por una denuncia interpuesta por la Fiscalía al tener conocimiento de que en el yacimiento arqueológico de la finca denominada Bastarás, en el Parque Natural de la Sierra y Cañones de Guara, el empresario Victorino Alonso ordenó la realización de obras en el interior de la Cueva de Chaves. Estas consistían en el vaciado de sus losas y sedimentos, con el fin de nivelar el suelo de la cueva y colocar comederos y abrevaderos para la cría de cabras, así como utilizar el material extraído para la construcción de un dique de contención de aguas cercano a la cueva.

El magistrado considera probado que Alonso "sin ponerlo en conocimiento" del arqueólogo y exdirector del Museo de Huesca, Vicente Baldellou, "ordenó" al encargado de la empresa Ferpi la realización de estas obras en el interior de la Cueva de Chaves. La sentencia recoge que se extrajeron de la cueva unos 2.247 metros cúbicos de sedimento de los que 1.017 eran arqueológicos.

Unas obras que, según el magistrado, "supusieron la práctica destrucción del nivel neolítico del yacimiento", considerado como uno de los más importantes asentamientos neolíticos de la Península Ibérica por sus hallazgos y sus pinturas rupestres. Entiende el juzgador que la extracción de sedimentos y la nivelación del suelo "obedeció a un plan preconcebido y no como consecuencia de una acción involuntaria de arrastrar la tierra al sacar las losas", tal y como argumentaba la defensa.

El juez considera que a pesar de que el nombre de Victorio Alonso no figura como responsable del Coto de Bastarás y de la empresa Fimbas, éste "sí daba las órdenes dentro del coto" y también "ordenó la limpieza de la cueva", como manifestó uno de los testigos.

Además, pone de manifiesto que la empresa Fimbas y el propio Alonso conocían el yacimiento, "su importancia arqueológica y, por consiguiente, también su protección", a pesar de no estar señalizado. Pese a ser conocedor del valor arqueológico del yacimiento, Victorino Alonso “tomó la decisión de vaciar la Cueva de Chaves con el fin de utilizarla para el interés de la empresa y la explotación del coto de caza”, reza la sentencia.

El fallo se puede recurrir ante la Audiencia Provincial de Huesca.