La fuerte inestabilidad meteorológica en el Pirineo aragonés ha obligado este lunes a cerrar varios accesos clave por riesgo de aludes, entre ellos la carretera al Balneario de Panticosa y el acceso a Llanos del Hospital, según han confirmado la Guardia Civil y la Dirección General de Tráfico (DGT).
En el caso del Alto Gállego, permanece cortada totalmente la A-2606 entre el kilómetro 4.500, en Panticosa pueblo, y el kilómetro 10.16, en Baños de Panticosa, en ambos sentidos, por acumulación de nieve y riesgo de avalanchas. Según la Guardia Civil, se trata de un tramo “donde se acumula mucha nieve y que suele cortarse en episodios como este”, tal y como ya venía advirtiendo la Aemet en los últimos días. En el interior del Balneario han quedado personas alojadas, así como algunos militares que se encontraban en la zona.
También en la provincia de Huesca, la A-139 permanece cerrada al tráfico entre Benasque y Llanos del Hospital, entre los kilómetros 65 y 72.91, igualmente por riesgo de aludes. El Ayuntamiento de Benasque ha informado de que el acceso permanece cortado desde las 15.00 horas y ha pedido a vecinos y visitantes que planifiquen sus desplazamientos con antelación y atiendan a la señalización y a las indicaciones de los servicios de emergencia.
A estas incidencias se suman otras complicaciones en la red viaria del Pirineo, con circulación difícil en la A-139 hacia Cerler, donde es obligatorio el uso de cadenas o neumáticos de invierno y está prohibido el paso a camiones y autobuses, así como obstáculos fijos en carreteras como la N-230, la N-260, la A-136 o la propia A-139 a su paso por Villanova, según el último parte de la DGT.
En cuanto a los accesos a estaciones de esquí, la Guardia Civil ha confirmado que el acceso a Astún permanece cortado unos dos o tres kilómetros por aludes, mientras que para llegar al puerto del Somport se mantiene abierta la vía por Candanchú. La situación se revisará en función de la evolución meteorológica y del estado del manto nivoso.
La Aemet mantiene para este lunes un escenario adverso en el Pirineo, con cielos muy nubosos, visibilidad reducida, nuevas precipitaciones, vientos moderados o fuertes del noroeste con rachas muy fuertes en cotas altas y una cota de nieve que ha ido subiendo progresivamente hasta los 2.000 o 2.200 metros, lo que incrementa el riesgo de aludes en zonas expuestas.

