El abrazo entre Huesca y Tarbes cumple sesenta años y lo celebra antes de empezar la fiesta grande

Se ha ratificado el 60º hermanamiento de ambas ciudades
En la plaza de la Catedral se han congregado Gérard Trèmège, alcalde de Tarbes, y Lorena Orduna, alcaldesa de Huesca, para el hermanamiento de ambas ciudades

En la plaza de la Catedral, donde en tan solo unos minutos se prenderá el cohete anunciador se han congregado Gérard Trèmège, alcalde de Tarbes, y Lorena Orduna, alcaldesa de Huesca, para celebrar el tradicional izado de banderas de Francia y España. Un acto que ha amenizado la Banda de Música de Huesca con los himnos de cada país.

Hechos los respectivos reconocimientos de cada nación, la jornada ha continuado a las 11.00 horas en el Salón del Justicia (en el Palacio Consistorial) con la ratificación del 60º hermanamiento entre ambas ciudades. Motivo por el que, este jueves, se hizo entrega de la Parrilla de Oro a Trèmège en el salón del Trono del Museo de Huesca. Un aniversario celebrado por todo lo alto.

“Queridos amigos de Huesca, han pasado sesenta años de solidaridad. Desde 1964 hemos unido lazos, un compromiso que construye puentes entre nuestras nociones”, ha expresado el alcalde de Tarbes durante el acto. Todo un orgullo, ha añadido, que se amplifica al llevar “la parrilla de Huesca colocada en el pecho”, honrando así el hermanamiento entre ambas ciudades.

“San Lorenzo está conformado por tradiciones y por nombres propios, el de todos los oscenses que se unen hoy para celebrar esta fiesta”, ha apuntado Orduna, calentando motores para lo que estaba por venir. Unos días de fiesta que “no sería posible sin el trabajo del cuerpo policial”, ha agregado.

Por ello, en la misma sala ha tenido lugar la entrega de la medalla de oro de la ciudad, donde el Ayuntamiento ha hecho entrega de la medalla de oro de la ciudad a la Policía Nacional. Un reconocimiento que reciben en total 143 agentes. “Es todo un honor recibir estos galardones a tan solo una hora de dar comienzo a las fiestas. ¡Viva Tarbes y Huesca!, ha declarado el comisario policial, Luis Fernando Ascaso.

Y, para dar paso a acto grande del día, Orduna ha nombrado la figura de Alegría Blan, encargada de encender el cohete anunciador. Sobre la hostelera, ha recordado que “es una trabajadora reconocida y conocida por toda la ciudad por su fuerza y su personalidad”. Palabras que han seguido con sendos reconocimientos a los presentes y que han finalizado, como no puede ser menos, con un “¡Viva San Lorenzo!”

Ahora sí, la cuenta atrás va llegando a su fin. A unos minutos del chupinazo los ojos laurentinos ya están puestos en la plaza de la Catedral, donde la multitud ya se va congregando con nerviosismo y emoción. Muchos de ellos dejan ver ya en sus ropajes blancos manchas moradas, otros se reservan los litros de vino para el momento en el que se escuche, por fin, el inicio de los festejos.