Pensé que era policía o sereno, esto último casi imposible porque desaparecieron de nuestra ciudad cuando yo era un infante. Al fin lo vi de día. Félix gana mucho con la luz, es un buen tío y tiene mucho sentido del humor, algo poco frecuente por estos lares. Es escritor, traductor, entrevistador y agitador cultural, -esto último es lo que más me gusta de su biografía personal-. A mí se me ocurrió, en un Pleno municipal al tomar posesión como concejal de Urbanismo, decir que iba a agitar la ciudad; y vaya si se agitó, sobre todo, unos y otros me agitaron a mí.
Félix ha dirigido distintos programas de televisión como La Mandrágora y ha intervenido en distintos cameos de largometrajes. Dentro de su biografía, hay que decir que estuvo encarcelado en el Centro Penitenciario de Torrero, naturalmente hay que aclarar que fue por insumisión, al parecer no se veía vestido de verde caqui y con un Cetme al hombro. El gran Fernando Trueba rodó un cortometraje de su estancia en la cárcel. Al señor director le quedó más bonito que otro muy famoso conocido como “Salida de misa de doce del Pilar”; ambos pasarán a la historia del cine.
Para agradarle su estancia en prisión, le envié perfectamente empaquetado un libro de la escritora inglesa Richmal Crompton, de su larguísima serie de relatos sobre Guillermo Brown. Ya saben: Guillermo el incomprendido, el genial, el conquistador, el pirata, el malo y un largo etcétera. Ejemplar editado por Molino, con tapa dura, portada color rojo y maravillosos grabados de Thomas Henry. El libro pasó todos los controles y llegó a las manos de mi Conde de Montecristo particular, (si observáis, Romeo se parece bastante a Leonardo DiCaprio). En los abundantes sueños de mi santo encarcelado, estoy convencido de que Félix creyó ser Guillermo Brown, tener una banda llamada “Los Proscritos”, que sus amigos eran Enrique, Pelirrojo, Douglas y un perro de raza revuelta llamado Jumble. Dedicó a la sombra varias horas para enfrentarse con su enemigo principal: un niño pijo, ultracorrecto e hipócrita llamado Humbertito Lane. Cuando Félix en sus sueños cabreaba a Juanita (medio novia de Guillermo), ésta le gritaba “gritaré, gritaré hasta ponerme enferma”. Félix, yo creo que Juanita está enamorada de ti.
Posdata: No me pierdas ni 100 gramos de peso, estás fantástico chaval.