El Supremo rebaja a dos años la condena al Pequeño Nicolás y le absuelve de usurpación de funciones
El Tribunal Supremo ha rebajado de tres años y cinco meses a dos años de prisión la condena impuesta a Francisco Nicolás Gómez Iglesias, conocido como el Pequeño Nicolás, tras absolverle del delito de usurpación de funciones públicas en la causa en la que fue juzgado por engañar al empresario Javier Martínez de la Hidalga en 2014.
La Sala de lo Penal mantiene la condena por falsedad documental continuada, con la atenuante de dilaciones indebidas, al considerar probado que Gómez Iglesias falsificó documentos que atribuía a altos organismos del Estado. Entre ellos figuraban informes con membretes de la Vicepresidencia del Gobierno, la Casa Real o incluso firmas falsas del presidente del Gobierno y del director del CNI, con los que pretendía aparentar vínculos institucionales y obtener credibilidad ante el empresario.
EL SUPREMO DESCARTA LA USURPACIÓN DE FUNCIONES
El Alto Tribunal sostiene que Gómez Iglesias no simuló ejercer funciones propias de un cargo público, sino que buscó “impresionar y realzar su imagen personal” para ganarse la confianza del empresario. Según la sentencia, el delito de usurpación de funciones solo se aplica cuando el cargo invocado existe realmente y se atribuyen indebidamente sus competencias, algo que no ocurrió en este caso, ya que el supuesto puesto como enlace del Gobierno era completamente ficticio.
El tribunal considera que su comportamiento fue “reprochable y carente de ética”, pero no encaja en la figura penal de usurpación. Por tanto, le absuelve de este delito y deja en vigor únicamente la condena por falsedad documental, basada en un “sólido acervo probatorio” que demuestra la manipulación intencionada de múltiples documentos oficiales.
SEGUNDA CONDENA FIRME Y DOS CAUSAS PENDIENTES
Se trata de la segunda condena firme contra el Pequeño Nicolás, que ya fue sentenciado a un año y nueve meses de prisión por falsificar un DNI para que un amigo se hiciera pasar por él en la selectividad de 2012. En cambio, el Supremo le absolvió en 2023 de otra pena de tres años por un episodio en el que se hizo pasar por un alto cargo del Estado durante un viaje a Ribadeo (Lugo).
Gómez Iglesias aún tiene dos recursos pendientes en el Alto Tribunal: uno por simular ser asesor del Gobierno para engañar a otro empresario, y otro por una trama con policías y un cargo municipal destinada a obtener datos reservados. En ambos casos, las condenas superan los tres años de prisión y podrían agravar su situación judicial si son confirmadas.