Red Eléctrica enciende las alarmas ante un posible nuevo apagón

La REE ha pedido retrasar la entrada en funcionamiento de parte de la energía solar y eólica para ganar estabilidad en el suministro.
Donde más preocupación hay es en el Control de Tensión el sistema que mantiene el voltaje dentro de los límites seguros para que no se produzcan cortes o daños en los equipos eléctricos

La red eléctrica española atraviesa semanas de tensión, y no solo en el sentido literal. La empresa que gestiona el sistema eléctrico nacional, Red Eléctrica de España (REE), ha encendido las alarmas ante el riesgo de un posible apagón. Para intentar prevenirlo, ha pedido retrasar la entrada en funcionamiento de parte de la energía solar y eólica, una decisión que reduce la producción renovable pero busca ganar estabilidad en el suministro, según adelantó El Periódico de la Energía.

Sin embargo, el problema parece más profundo. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha anunciado que somete a audiencia pública la propuesta de REE para modificar varios procedimientos de operación del sistema eléctrico. El objetivo: reforzar los mecanismos de control y prevenir caídas de tensión o apagones ante picos inesperados de demanda o de generación. La consulta pública estará abierta hasta el 15 de octubre, bajo el expediente DCOOR/DE/008/25.

QUÉ QUIERE CAMBIAR RED ELÉCTRICA

REE propone ajustes en cuatro puntos clave del funcionamiento del sistema: la planificación diaria, las restricciones técnicas, la regulación secundaria y el control de tensión. Aunque suenen a lenguaje técnico, todos tienen un papel esencial para que la luz siga encendiéndose cada vez que pulsamos un interruptor.

El llamado Proceso de Programación (P.O. 3.1) es el que equilibra la generación con el consumo previsto para el día siguiente, coordinando centrales eléctricas, previsiones meteorológicas e intercambios internacionales. Por su parte, el procedimiento de Restricciones Técnicas (P.O. 3.2) corrige los posibles desequilibrios en tiempo real: si una zona genera más o menos de lo esperado, se ajusta la producción en otras para compensar.

EL CONTROL DE TENSIÓN, EL PUNTO CRÍTICO

Donde más preocupación hay es en el Control de Tensión (P.O. 7.4), el sistema que mantiene el voltaje dentro de los límites seguros para que no se produzcan cortes o daños en los equipos eléctricos. REE propone reforzarlo temporalmente, gestionando con más precisión la “potencia reactiva”, es decir, la energía que sirve para estabilizar la tensión en toda la red.

También se revisará la Regulación Secundaria (P.O. 7.2), que ajusta la producción en cuestión de segundos para mantener la frecuencia del sistema en torno a los 50 hercios. Es, en esencia, el “pulso” que marca la estabilidad de todo el sistema eléctrico.

Los cambios no significan que un apagón sea inminente, pero sí evidencian que el sistema está al límite. Con el auge de las renovables y las variaciones bruscas de generación —cuando el viento sopla o el sol desaparece—, la red se enfrenta a un desafío cada vez mayor: mantener la luz encendida en todo momento sin perder el equilibrio.

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