Puigdemont se vanagloria de iniciar “una etapa inédita” para “la resolución del conflicto histórico entre Cataluña y España”

El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont. Foto: Generalitat de Cataluña
photo_camera El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont. Foto: Generalitat de Cataluña

El expresidente de la Generalitat de Cataluña Carles Puigdemont se vanaglorió este jueves del inicio de “una etapa inédita” que “contribuya a la resolución del conflicto histórico entre Cataluña y España” tras el acuerdo suscrito con el PSOE y por el cual Junts facilitará la investidura del jefe del Ejecutivo en funciones, Pedro Sánchez.

En una comparecencia desde Bruselas, el expresidente catalán fugado de la Justicia dio cuenta de un acuerdo marco con el PSOE “donde se aceptan las condiciones para una negociación política” en los temas que Junts ha estado reclamando. El “objetivo compartido”, indicó Puigdemont, es contribuir “a la resolución del conflicto histórico entre Cataluña y España”.

“Era muy importante asumir de entrada abordar la resolución del conflicto en términos diferentes de los de la última legislatura”, subrayó. Con dicho pacto, Puigdemont asumió también el inicio de “un camino incierto y lleno de dificultades”. “No nos engañamos”, aseguró.

Incluso, indicó que “ahora mismo no tenemos nada más que celebrar que poner en marcha un proceso de negociación como el que hemos reclamado al sistema político español”. En todo caso, se congratuló del “potencial” del acuerdo adquirido, con el que “entramos en una etapa inédita” que habrá que “explorar y explotar”. Habló de “una negociación permanente que tenga resultado y que se vaya cumpliendo a lo largo de la legislatura”.

A diferencia de la legislatura anterior, el expresidente catalán y dirigente de Junts sí quiso advertir al candidato del PSOE a la investidura de que el Gobierno “se tendrá que ganar día a día” la “estabilidad”. “Sin cumplimientos, la legislatura no puede avanzar”, aseveró para apuntalar su aviso.

Además, no perdió la ocasión para reivindicar “la legitimidad del acuerdo del 1 de octubre, de la declaración de independencia” por ser, según interpretó, “decisiones tomadas en nombre del pueblo de Cataluña y por sus representantes legítimos”. “En ninguna democracia eso es un delito, al contrario”, apuntó.

Por eso, Puigdemont afirmó que la ley de amnistía pactada parte de la “voluntad compartida de no dejar fuera a nadie a quien se haya perseguido de la forma que sea”, ya sea “pena, administrativa, económica o por la simple contribución al proceso de independencia de Cataluña”.