El primer gran incendio del verano arrasa la Segarra: dos fallecidos y pueblos confinados

Un fuerte olor a quemado se ha percibido la madrugada de este miércoles incluso en Zaragoza Foto: Bombers Generalitat
Las dos víctimas mortales son, según han informado, el propietario de una granja de la zona y un trabajador

Cataluña ha sufrido el primer gran incendio forestal del verano. El fuego, desatado este martes, 1 de julio, en la comarca de la Segarra (Lérida), ha dejado dos víctimas mortales y más de 5.000 hectáreas arrasadas en una zona especialmente vulnerable por la sequía. El incendio, que ya se ha estabilizado, ha avanzado con rapidez por los términos municipales de Torrefeta i Florejacs y Sanaüja, obligando a evacuar varios núcleos de población, mientras los efectivos trabajaban para contener el avance del fuego.

La magnitud de las llamas ha traspasado las fronteras, poniendo en alerta a las comunidades cercanas, como es el caso de Aragón, sobre todo en su límite Oriental. Aunque el fuego no ha cruzado la frontera autonómica, el denso humo que se elevaba desde la Segarra ha llegado ya a buena parte de la comunidad aragonesa.

Esto ha provocado un fuerte olor a quemado que se ha percibido la madrugada de este miércoles incluso en Zaragoza capital. No obstante, desde el Gobierno de Aragón han informado de que no existe riesgo ninguno de que las llamas se propaguen hasta la comunidad.

HAN PEDIDO PRUDENCIA

Las dos víctimas mortales son, según ha informado la Consejera de Interior de la Generalidad de Cataluña, Núria Parlon, el propietario de una granja de la zona y un trabajador. Ambos fueron hallados en el término municipal de Oliola, cerca de un vehículo. Salvador illa, entre otros, ha mostrado su consternación por este accidente que se ha cobrado dos vidas, pidiendo a la población “mucha prudencia y seguir todas las indicaciones y recomendaciones del servicio de emergencias, en todas las zonas afectadas”.

El calor acumulado de los últimos días, la sequedad del terreno y la inestabilidad atmosférica generada por tormentas cercanas han favorecido las condiciones del incendio. Las llamas avanzaron a gran velocidad, con picos de hasta 28 kilómetros por hora. El fenómeno alcanzó características propias de un incendio de sexta generación.

Unas 50 dotaciones de Bomberos han trabajado durante toda la noche para sofocar el incendio, sobre todo teniendo en cuenta el riesgo añadido que suponía el calor y las tormentas previstas para este miércoles en el territorio. Finalmente, en torno a las 23.00 horas, el incendio se ha declarado controlado, aunque más de un centenar de efectivos siguen trabajando para extinguir por completo las llamas. Así pues, sobre esa hora, se han desactivado las órdenes de confinamiento que se cernían en varios pueblos de la zona.