El precio de la vivienda moderará su crecimiento al 3% en 2024

El 46% de los españoles en régimen de alquiler no puede permitirse comprar su propia vivienda
alquiler
photo_camera los compradores primerizos tienen dificultades para comprar en medio de la subida de los tipos de interés

El precio de la vivienda crecerá un 3% en 2024, lo que supondrá una moderación respecto a 2023, ya que varios de los factores que impulsaron el crecimiento el año pasado “se ralentizarán ahora que el efecto de recuperación ha desaparecido”.

Es la previsión publicada por ING, que considera que entre estos elementos que contribuirán a la moderación están el debilitamiento gradual de los aumentos de precios de las viviendas de nueva construcción y la menor demanda de extranjeros que compran una casa en España.

Además, la entidad ha señalado que los compradores de primera vivienda seguirán sometidos a “fuertes presiones”, lo que frenará el aumento de los precios. Con todo, el incremento supondrá un “estancamiento de facto”, teniendo en cuenta la inflación prevista de en torno al 3%.

Por el contrario, ha afirmado que el potencial a la baja de los tipos de interés fijos es “relativamente limitado”. Así, los mercados ya han anticipado “con fuerza” los primeros recortes de tipos del Banco Central Europeo este año e ING prevé que los tipos de interés a largo plazo terminen este año más o menos al mismo nivel que ahora, y los tipos flotantes bajen “más bruscamente”.

Para ING, un mayor crecimiento de la demanda será el motor clave de los precios de la vivienda en los próximos años. Según las últimas proyecciones, el número de hogares españoles aumentará en 2,7 millones entre 2022 y 2037, presionando al alza los precios.

ANÁLISIS DE 2023

La entidad ha subrayado que la diferencia entre la caída de hipotecas (18% en los primeros 11 meses de 2023) y de compraventa de viviendas (9%) se debe a que los compradores primerizos “tienen dificultades para comprar en medio de la subida de los tipos de interés, mientras que los inversores, que son menos propensos a utilizar un préstamo hipotecario para comprar una propiedad, son menos sensibles a al contexto de inflación”.

Asimismo, ha subrayado que el 46% de los españoles en régimen de alquiler no puede permitirse comprar su propia vivienda. Los cálculos del Banco de España muestran que las familias españolas dedican en la actualidad una media del 39% de su renta anual disponible al pago de la hipoteca en el primer año tras la compra de una vivienda. En consecuencia, muchos compradores primerizos “han tenido que posponer sus planes de adquirir una vivienda en los últimos meses debido a las crecientes presiones financieras”, explicó la entidad.

La combinación de la subida de los tipos de interés y el continuo crecimiento del precio de la vivienda ha provocado que “cada vez sea menos asequible adquirir una primera vivienda, obligando a muchos a permanecer más tiempo en el mercado del alquiler”, indicó ING.

Según una encuesta de ING publicada en noviembre, el 46% de los inquilinos españoles afirmaron que les gustaría comprar su propia vivienda, pero no disponen de los medios financieros para hacerlo. En este sentido, se espera que la demanda de viviendas de alquiler “siga siendo alta y los jóvenes permanezcan más tiempo con sus padres”.