La mayoría de juguetes conectados carecen de mecanismos para protegerlos de contenido inapropiado, según Incibe

El Incibe ha asegurado que los juguetes con valoración negativa no cumplen con los requisitos mínimos de ciberseguridad
Incibe ha analizado 26 juguetes inteligentes con capacidad de grabar vídeo o audio, conexión Bluetooth o Wi-Fi, de los cuales un 23,08% desfavorable 

El Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe) ha alertado de que el 61% de juguetes conectados -aquellos que poseen funciones de conectividad para interactuar con otros dispositivos domésticos, como tabletas y móviles, o para intercambiar datos a través de Internet- que ha analizado carecen de mecanismos básicos para protegerlos de contenido inapropiado o un uso indebido y que los padres dependen exclusivamente de la supervisión manual o herramientas externas.

A través de un estudio, que ha sido presentado este viernes en León por el ministro de Transformación Digital y Función Pública, Óscar López, Incibe ha analizado 26 juguetes inteligentes con capacidad de manejar datos del usuario, grabar vídeo o audio, conexión Bluetooth o Wi-Fi o aplicación móvil para el manejo del dispositivo, de los cuales el 57,69% ha obtenido una valoración favorable, un 23,08% desfavorable y un 19,23% una valoración inconcluyente.

De los dispositivos que han obtenido una valoración negativa, el Incibe ha asegurado que no cumplen con los requisitos mínimos de ciberseguridad. Asimismo, ha señalado que suponen un riesgo directo para los usuarios finales y el ecosistema conectado y que podrían convertirse en puntos de entrada para ciberataques.

"Con este informe, España refuerza su liderazgo en la implementación de la Ley de Ciberresiliencia, no solo cumpliendo con los estándares europeos, sino adelantándonos a sus exigencias. Los juguetes conectados son una muestra de cómo la tecnología puede ser aliada del ocio y el aprendizaje, siempre que se utilicen de forma segura", ha señalado Óscar López, quien ha indicado que el esfuerzo conjunto con fabricantes y consumidores es "fundamental" para proteger especialmente a los más vulnerables.

Durante la presentación, en la que se ha realizado una demostración en directo para ilustrar cómo un atacante podría comprometer un coche de juguete teledirigido y utilizarlo como puente para acceder a otros dispositivos en la red doméstica, se ha explicado que se han evaluado ocho áreas clave, dividiendo los juguetes según sus tecnologías de conexión y superficies de exposición: análisis de vulnerabilidades y capacidades de actualización para su remediación, examen de las aplicaciones móviles y/o de escritorio necesarias para las funcionalidades del juguete, análisis de fortaleza frente a ataques comunes, y análisis de la seguridad de conexiones físicas e inalámbricas.

Por último, el Incibe ha realizado serie de sugerencias para familias y fabricantes con el fin de reforzar la ciberseguridad y la confianza digital, alineadas con la Ley Europea de Ciberresiliencia (CRA)