La ley contra la prostitución sin respaldo suficiente ni acuerdo previo

La ministra de Igualdad, Ana Redondo, este jueves en Granada. EFE/Miguel Ángel Molina
La diputada del PP Silvia Franco acusa al Gobierno de impulsar propuestas “heridas de muerte” y considera la ley abolicionista una "maniobra de distracción"

El Ministerio de Igualdad trabaja en una nueva legislación para abolir la prostitución en España, pero el proyecto enfrenta una notable falta de apoyo entre algunos socios parlamentarios del Gobierno. Durante la Comisión de Igualdad celebrada este jueves en el Congreso de los Diputados, partidos como Sumar y el PNV expresaron su desacuerdo con la propuesta del Ejecutivo, lo que complica su avance legislativo.

La secretaria de Estado de Igualdad y para la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres, María Guijarro, ha explicado ante la comisión que se están redactando dos leyes clave: una ley orgánica contra la trata —ya aprobada en primera vuelta en el Consejo de Ministros— y una futura ley abolicionista del sistema prostitucional. Esta última se inspira en los modelos nórdico y francés y prevé sancionar el proxenetismo, así como a los que alquilan o ceden espacios físicos o digitales para que se ejerza la prostitución.

Sin embargo, desde Sumar, la diputada Esther Gil de Reboleño recuerda que no existe consenso suficiente para una ley de este tipo, que ya fue rechazada dos veces en el Congreso. A su juicio, el debate debe abrirse antes de redactar un texto que, a día de hoy, "tiene todos los visos de no salir adelante".

En una línea similar, el portavoz del PNV, Joseba Agirretxea, reprocha a Guijarro que trate su postura como si fuera una verdad jurídica incuestionable. También advirtió que, si quiere aprobar esta ley, deberá contar con el respaldo del Partido Popular. "Sería más positivo hacer una prospección previa de cómo están las cosas", sugiere.

Por su parte, la diputada del PP Silvia Franco ha acusado al Gobierno de impulsar propuestas “heridas de muerte” y consideró la ley abolicionista una "maniobra de distracción". Además, insinúa que el Ejecutivo busca desviar la atención de escándalos como el relacionado con el exministro José Luis Ábalos. Franco también señala que en el Consejo de Ministros hay "cinco ministros negacionistas", en referencia a los miembros de Sumar que no comparten la postura abolicionista.

Frente a las críticas, Guijarro defiende el compromiso del Ministerio de Igualdad con el diálogo y la búsqueda de consenso. Y ha reiterado que el PSOE es abolicionista y que las mujeres socialistas fueron pioneras en denunciar la existencia del sistema prostitucional dentro y fuera del ámbito político.