El juez envía a prisión provisional, comunicada y sin fianza a José Luis Ábalos y Koldo García

Ambos están investigados por los presuntos delitos de organización criminal, cohecho, uso de información privilegiada, tráfico de influencias y malversación
Ábalos y Koldo en una imagen de archivo en la sede del PSOE. Foto del PSOE
photo_camera Ábalos y Koldo en una imagen de archivo en la sede del PSOE. Foto del PSOE

El magistrado de la Sala II del Tribunal Supremo, Leopoldo Puente, ha decretado este jueves prisión provisional, comunicada y sin fianza para José Luis Ábalos y Koldo García Izaguirre. Ambos están investigados por los presuntos delitos de organización criminal, cohecho, uso de información privilegiada, tráfico de influencias y malversación. La decisión llega después de que Fiscalía y acusación popular pidieran endurecer las medidas cautelares y tras apreciar el juez un riesgo de fuga que considera "extremo".

Puente explica en su resolución que, además de los indicios sólidos sobre la posible comisión de delitos graves, la posibilidad de que los dos acusados traten de eludir la acción de la justicia resulta ahora "especialmente elevada". Por esa razón entiende que ya no bastan las medidas que tenían hasta la fecha, como la retirada del pasaporte o las comparecencias periódicas en el juzgado.

INDICIOS GRAVES Y UN JUICIO PRÓXIMO

El auto refleja que existen "indicios racionales" de criminalidad contra ambos, ya recogidos en una resolución judicial de imputación. Las acusaciones han solicitado penas muy elevadas, algo que, unido al final de la instrucción y a la cercanía del juicio, refuerza para el magistrado la necesidad de este ingreso en prisión.

En el caso de Ábalos, el juez ordena que la Letrada de la Administración de Justicia comunique la decisión a la presidenta del Congreso, dado que el exministro sigue siendo diputado. También remite el auto de procedimiento abreviado fechado el 3 de noviembre para facilitar la comprensión de lo acordado, tal como establece el Reglamento del Congreso.

Las vistillas de modificación de medidas cautelares se han celebrado después de que la semana pasada las partes presentaran sus escritos de calificación. Las acusaciones populares piden treinta años de cárcel para ambos, mientras que la Fiscalía reclama veinticuatro para Ábalos y diecinueve y medio para su exasesor.

EL ESTADO ANÍMICO DE ÁBALOS Y LA POSICIÓN DE GARCÍA

Según fuentes jurídicas, Ábalos ha esperado la decisión del magistrado en dependencias del Supremo visiblemente "abatido" y con aspecto de estar "destrozado". Durante la vista, el exministro ha recordado que es diputado y que cualquier decisión sobre su libertad tendrá repercusiones institucionales.

También ha insistido en que no piensa fugarse y que no tiene recursos ni lugar al que ir. García, por su parte, ha explicado que tampoco contempla escapar porque tiene una hija pequeña y una madre mayor a la que cuida. "Por mi madre, no me voy a fugar”, ha dicho antes de afirmar que “todos tenemos derecho a aprender poco a poco".

Hasta ahora, ambos estaban sometidos a comparecencias quincenales, tenían retirado el pasaporte y tenían prohibido salir de España. Los dos han acudido al Supremo con una mochila con objetos personales ante la posibilidad de quedar detenidos.

La prisión provisional no afecta de momento a la condición de diputado de Ábalos, que solo la perdería si una sentencia firme lo inhabilita. Sin embargo, quedaría suspendido de forma automática y sin sueldo, tal y como fija el Reglamento del Congreso. El ingreso en prisión de Ábalos y García se produce una semana después de que Santos Cerdán, también investigado por el "caso Koldo" vinculado al cobro de comisiones por obras públicas, quedara en libertad.