Incidencias advertidas por Adif en Adamuz resurgen en redes sociales, tras el accidente de los dos trenes
El gestor ferroviario Adif había alertado en los últimos meses de varias incidencias técnicas en el tramo de alta velocidad de Adamuz. A través de sus redes sociales, el administrador de infraestructuras ferroviarias llegó a comunicar al menos ocho problemas en la zona donde se ha producido el grave accidente, la mayoría vinculados a fallos en la señalización, aunque también a la catenaria y a la propia infraestructura, avisos que ahora están siendo recuperados y difundidos por numerosos usuarios.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha señalado las “extrañas circunstancias” que rodean el siniestro, al producirse el descarrilamiento de un tren de Iryo en una recta, en una unidad con menos de tres años de servicio y en una línea que ha sido renovada recientemente con una inversión de 700 millones de euros. El eje Madrid-Sevilla, además, es el más antiguo de la red de alta velocidad, en funcionamiento desde 1992.
INCIDENCIAS MARCADAS POR ADIF EN EL TRAMO ADAMUZ
El 14 de abril del año pasado Adif alertó de retrasos por un problema en la catenaria entre Adamuz y Alcolea. El 22 de mayo comunicó una incidencia que afectaba a la señalización entre Adamuz y Villanueva de Córdoba, una situación que volvió a repetirse el 5 de junio. El 26 de octubre se notificó un problema en la infraestructura en Adamuz que afectó a los trenes entre Villanueva de Córdoba y Adamuz, y el 23 de diciembre se informó de una avería en uno de los desvíos entre Adamuz y Córdoba.
Estas incidencias coinciden en el tiempo con un comunicado difundido hace cinco meses por el sindicato de maquinistas Semaf, que reclamó a Adif y a la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria una reducción de la velocidad máxima de 300 a 250 kilómetros por hora en varias líneas de alta velocidad, incluida la de Andalucía. El sindicato alertó entonces del deterioro de la vía, con baches, problemas en la catenaria y descompensaciones que, según indicó, estaban provocando una degradación acelerada del material rodante y averías frecuentes.
No obstante, desde Semaf han evitado vincular directamente el accidente con estas advertencias y han pedido prudencia mientras se investigan sus causas. Según la información facilitada por la compañía, el tren de Iryo 6189 siniestrado fue fabricado en 2022 y pasó su última revisión el pasado 15 de enero, lo que en principio descarta fallos derivados del mantenimiento del convoy. Iryo ha asegurado que mantiene comunicación constante con las instituciones implicadas, ha agradecido la rápida respuesta de los servicios de emergencia y ha reiterado su disposición a colaborar plenamente con la investigación en curso.