El Gobierno sigue adelante con los Presupuestos Generales pese al ‘no’ de Junts
El Gobierno mantiene su hoja de ruta y llevará los Presupuestos Generales del Estado al Congreso en el primer trimestre del año. El Ejecutivo asume, a poco más de un mes de que acabe ese plazo, que lo hará sin el respaldo de Junts y, por tanto, sin tener garantizada su aprobación parlamentaria.
Fuentes gubernamentales aseguran que “los planes no han cambiado” respecto a la presentación de las cuentas públicas. Sin embargo, admiten que existe preocupación porque no hay “ninguna” interlocución con la formación de Carles Puigdemont, después de que el año pasado anunciara la ruptura con el Gobierno de Pedro Sánchez.
Sí existe una vía de contacto que no parte del ‘ala socialista’, según confirman fuentes conocedoras de esos movimientos. En concreto, socios de Sumar estarían intentando abrir un canal de comunicación entre el Ejecutivo y Junts. Por ahora, esas gestiones no han dado resultado en lo relativo a los presupuestos. En el Gobierno dan por hecho que la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, tendrá que registrarlos sin el voto de los independentistas y que la negociación será ‘in extremis’.
La propia Montero ha recalcado este miércoles, durante una interpelación en el Congreso, que el Gobierno llevará los PGE de 2026 al Parlamento “en el primer trimestre”.
El Ejecutivo mantiene este compromiso desde finales del año pasado, aunque el calendario aprieta y queda poco más de un mes para que concluya el primer trimestre.
MONTERO DEFIEDE LA PRÓRROGA CONSTITUCIONAL
Pese al retraso en la presentación de unas nuevas cuentas, la vicepresidenta primera sostiene que no existe ningún incumplimiento de la Constitución, como le reprochan otros partidos, especialmente el PP.
En el pleno, Montero ha apelado al artículo 134.4, que establece que los presupuestos se consideran automáticamente prorrogados hasta que se aprueben otros nuevos. Ha insistido en que la prórroga “tiene plena validez constitucional”, ya que así lo recoge la Carta Magna.
Desde Junts, fuentes del partido advierten que si depende de esta formación “no hay presupuestos”, una posición que mantienen desde hace meses. La formación defiende que no se sentará a negociar las cuentas de este año hasta que el Estado cumpla con la ejecución presupuestaria de ejercicios anteriores.
Al mismo tiempo, aseguran que no ha habido ningún tipo de conversación con el Gobierno, ni siquiera un contacto informal para emplazarse a hablar sobre las cuentas. Estas declaraciones se refieren incluso a la etapa en la que PSOE y Junts negociaban con mediación internacional en Suiza.
Desde que el partido de Carles Puigdemont decidió romper con el PSOE a finales de octubre, las citadas fuentes insisten en que no se negocia nada con los socialistas: ni leyes, ni decretos, ni tampoco la posibilidad de volver a registrar en el Congreso la proposición de ley para el traspaso de competencias en materia migratoria.