El precio de la luz se mantiene en julio y cierra un 48% más bajo que hace un año

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photo_camera El precio de la luz se mantiene en julio y cierra un 48% más bajo que hace un año | Foto: Laura Trives

El recibo de la electricidad de un hogar medio acogido al Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor alcanza los 55,34 euros en el mes de julio, lo que supone casi igualar los 55,31 euros de junio. Teniendo en cuenta que julio tiene un día más, en términos diarios se produce un descenso de alrededor del 3%.

Así lo refleja el simulador de la factura de la electricidad de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que revela que con respecto al año pasado la factura se reduce un 47,8% puesto que el recibo ascendió a 105,95 euros en julio de 2022.

En términos mensuales la luz se mantiene tras la subida de algo más del 10% de junio, que rompió con la tendencia a la baja experimentada desde febrero en línea con la caída del precio del gas, que volvió a subir en junio y se trasladó al coste de generación de la electricidad.

Por otro lado, en comparación con el año anterior, julio mantiene la tendencia de importantes caídas iniciada en octubre de 2021, mes que acabó con una serie de 19 meses consecutivos de ascensos interanuales que incluso en muchas ocasiones superaron el 60%, lo que explicó gran parte de los fuertes incrementos del IPC el año pasado.

Dicha evolución del precio de la luz se corresponde con la factura de un consumidor medio con una potencia contratada de 4 kW y una demanda anual de 3.240 kilovatios hora (kWh).

En junio de 2021 entró en vigor el nuevo sistema de formación de los peajes y los costes regulados del recibo, con los tres tramos horarios de facturación. Para realizar la simulación del precio, se ha calculado un consumo del 30% en hora punta, del 25% en hora llana y del 45% restante en hora valle.

Estas oscilaciones en el precio de la electricidad se producen básicamente por las variaciones en el coste de producción, que se incrementa cuando hay poca aportación de fuentes de generación renovable como el agua y el viento y mucha de fuentes fósiles más caras, especialmente el gas o el carbón. También se ve afectado por otros factores como el precio de los derechos de emisión de CO2.