Dos de cada diez mujeres que pierden capacidad de trabajo por el cáncer de mama sufren discriminación al retornar al empleo

Las mujeres que afrontan un cáncer de mama y que pierden su capacidad de trabajo afirman sufrir una discriminación en el mundo laboral

En torno al 20,9% de las mujeres que afrontan un cáncer de mama y que tras el tratamiento experimentan una merma de su capacidad de trabajo aseguran que sufren discriminación cuando regresan al mundo laboral, frente al 7% de las que no vieron perjudicada su capacidad de trabajo.

Así se desprende del estudio técnico ‘Retorno al trabajo tras diagnóstico de cáncer de mama’, publicado por el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, elaborado a partir del análisis de múltiples estudios realizados en los últimos años.

El estudio, publicado con motivo del Día de la Lucha contra el Cáncer de Mama que se ha conmemorado esta semana, pone de relieve que, a mayor nivel educativo de la mujer, más probabilidad existe de que ésta retorne al mundo laboral. Asimismo, las mujeres con sueldos más bajos regresan en menor medida al trabajo, mientras que factores como la edad o el estado civil no influyen de forma significativa.

En cuanto al efecto que tiene el hecho de que nazca un hijo tras el tratamiento, el informe subraya que hay estudios discrepantes, ya que existen resultados que apuntan a que el retorno al empleo es mejor si hay descendencia y otros indican lo contrario.

En relación con la capacidad laboral, un 43,5% de las mujeres la vio reducida, según un estudio de 2018, mientras que la pérdida era mayor en los casos de mastectomía en comparación con la cirugía conservadora.

EFECTOS SECUNDARIOS

Asimismo, la aparición de efectos secundarios como la fatiga y la pérdida de apetito dificultan el retorno al trabajo. En sentido opuesto, aspectos como la práctica de ejercicio de fuerza antes y después del tratamiento contribuyeron de forma positiva a la reincorporación, así como disponer de una mejor autopercepción sobre sí mismas y contar con inteligencia emocional desarrollada.

En este sentido, el estudio subraya también que aquellas mujeres que sí regresan al empleo aseguran tener una mayor satisfacción general con la vida. Y, dentro de éstas, incide de forma más positiva el hecho de que cuenten con apoyo por parte de sus superiores directos, así como la práctica de ejercicio físico.

En relación con el tipo de trabajo, hay menores tasas de éxito en la vuelta al trabajo tras la cirugía de mama en mujeres con empleos de alta demanda psicológica, mientras que la evidencia fue moderada para el retorno en trabajos de alto esfuerzo físico. Los factores psicológicos que intervienen en estas situaciones incluyen el estrés en el lugar de trabajo (poco control sobre la toma de decisiones y altas exigencias psicológicas), y la percepción de limitaciones psicológicas u organizativas.

Por su parte, la pérdida de capacidad de trabajo fue menor para empleadas de "cuello blanco" (oficina, comercio o puestos de gerencia) con respecto a trabajadoras manuales.

NECESIDADES

En el retorno al trabajo de las mujeres que manifestaron una reducción de su capacidad de trabajo con respecto a las mujeres que la conservaron se evidenció una mayor necesidad de adaptaciones del puesto de trabajo, ya que las primeras necesitaron esto en el 51,9% de los casos, frente al 15,8% de las que no vieron mermada su capacidad; más visitas al médico (48,4% frente al 31,6%), menor apoyo de sus superiores (70,2% frente al 85,1%), y respaldo de compañeros (76,8% frente al 91,5%).

Además, el 20,9% de las mujeres que perdieron capacidad laboral sufrieron discriminación, frente al 7,1% de las que no se vieron en esta situación.

Precisamente, para favorecer la vuelta al empleo con éxito, el Instituto de Salud y Seguridad en el Trabajo propone controlar o reducir las exigencias físicas y emocionales del puesto, las horas de trabajo y combatir las actitudes “insolidarias” de los compañeros para evitar la discriminación en el lugar de trabajo.

Finalmente, pese a los avances en investigación, el Instituto alerta de la falta de datos que existe todavía para ahondar en el conocimiento sobre la situación de las mujeres con cáncer de mama y sus posibilidades de vuelta al mercado laboral, ya que hay estudios con resultados muy diferentes.