Diez nuevas detenciones en la operación contra la explotación de migrantes en Torredembarra

La operación “Napoleón-Aguazul” eleva a 22 los detenidos en España por trata laboral tras esta segunda fase en Tarragona y Madrid
Muchas de las víctimas trabajaban en restaurantes de Torredembarra, donde veranean muchos aragoneses.
photo_camera Muchas de las víctimas trabajaban en restaurantes de Torredembarra, donde veranean muchos aragoneses.

La Policía Nacional y la Guardia Civil han desarticulado una organización criminal dedicada a la trata de seres humanos con fines de explotación laboral en España. En la segunda fase de la operación “Napoleón-Aguazul”, desarrollada entre el 21 y el 23 de julio, los agentes detuvieron a diez personas en las provincias de Tarragona y Madrid, lo que eleva el total de arrestados en la operación a 22 implicados.

Los investigadores han acreditado que la red captaba a personas extranjeras en situación vulnerable para traerlas a España y explotarlas en restaurantes, principalmente ubicados en la localidad tarraconense de Torredembarra. Se trata de la continuación de una operación iniciada en 2023 y que ya en abril de 2024 permitió la detención de los principales responsables y la liberación de 25 víctimas.

Desde entonces, el análisis de documentación, teléfonos y equipos informáticos incautados ha permitido localizar nuevas víctimas y reunir pruebas de la implicación de más integrantes. En total, se han identificado 57 potenciales víctimas de trata, que han podido presentar denuncia y han sido derivadas a entidades especializadas para recibir asistencia.

VÍCTIMAS EXPLOTADAS EN RESTAURANTES DE TORREDEMBARRA

La segunda fase de la operación se saldó con cinco detenciones en Tarragona, cuatro en Torredembarra y una en Arganda del Rey (Madrid). Todos los arrestados han pasado a disposición judicial en los Juzgados de Instrucción de El Vendrell, donde se instruye el caso.

Las víctimas eran obligadas a trabajar largas jornadas en condiciones precarias, sin contratos legales ni garantías mínimas, mientras la red obtenía beneficios ilícitos a su costa. Según la Policía, este tipo de operaciones ponen de relieve la necesidad de una estrecha colaboración entre cuerpos policiales y la asistencia inmediata a las personas explotadas.

Con estas detenciones, la Policía Nacional y la Guardia Civil dan por desarticulada una organización que se dedicaba a la trata laboral a gran escala y que se beneficiaba de la situación de vulnerabilidad de los migrantes. No obstante, la investigación sigue abierta para determinar la posible existencia de más implicados y víctimas.