El caso del exdirector operativo de la Policía Nacional desata un duro choque en el Congreso

Fernando Grande-Marlaska en una intervención en el Congreso | Foto del Congreso de los Diputados
El PP pide la dimisión tras conocerse esta presunta agresión sexual y Marlaska ha dicho que solo dimitirá si la víctima no se ha sentido protegida

El Partido Popular ha centrado este miércoles la sesión de control al Gobierno en el Congreso en exigir la dimisión inmediata del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, tras conocerse la querella por presunta agresión sexual contra el ya ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, José Ángel González. La tensión fue en aumento a lo largo de la mañana y ha culminado en un pleno marcado por los gritos de “dimisión” y una batalla de aplausos entre las bancadas.

A primera hora, el jefe de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, marcó la estrategia de su partido y acusó al Gobierno de conocer y "tapar" que el 'número dos' de la Policía Nacional había sido denunciado por supuestos delitos de agresión sexual, coacciones, lesiones psíquicas y malversación de caudales públicos.

  1. ACUSACIONES DEL PP
  2. RESPUESTA DE MARLASKA
  3. DEFENSA DEL PSOE

ACUSACIONES DEL PP

"Si el Gobierno ha tenido a un presunto violador al frente de la Policía Nacional como mínimo, desde hace un mes, y ahora se va, solo hay una conclusión posible: no prescinden de él por lo que hizo, sino porque se ha hecho público. Hasta que ha trascendido, lo sabían, lo taparon y le protegieron", ha escrito en sus redes sociales.

Durante el pleno, la diputada del PP Mirian Guardiola elevó el tono y exigió la dimisión del ministro por permitir que "un presunto violador esté al frente de la Policía Nacional". Según la parlamentaria, los hechos denunciados "son terribles", y sostuvo que el ministro "lo sabía y lo tapó". "Solo ha ordenado que dimita su DAO cuando se ha hecho público, cuando le han pillado", añadió, mientras le tachaba de "cobarde" por haberle "destrozado la vida a una mujer". "Usted también es responsable", le ha recriminado, llamándole "mezquino" y "miserable".

También la portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, y el secretario general del partido, Miguel Tellado, endurecieron sus críticas. Muñoz auguró que a España le "va a costar mucho recuperar el daño que el yerno de Sabiniano", en alusión al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, "ha hecho a España". Tellado ha afirmado que "da náuseas" ver a Marlaska "sentado en el banco azul" y le ha espetado que sea "todo un ministro del Interior tapando una agresión sexual, una violación". "Vaya feminismo asqueroso es el de esta izquierda, en contra de prohibir el burka pero a favor de encubrir violaciones de un mando policial. Para esto han quedado todos ustedes", ha rematado.

RESPUESTA DE MARLASKA

Ante estas acusaciones, Marlaska ha respondido que no conocieron los hechos hasta la tarde del martes, cuando se hizo pública la querella, y subrayó que, ante la "gravedad" de los hechos, exigieron la renuncia del DAO "inmediatamente". Visiblemente enfadado, ha afirmado que "de la única persona" de la que puede "aceptar cualquier crítica es de la propia víctima". Y  ha sido tajante: "Si la propia víctima no se ha sentido protegida o ha entendido que este ministro le ha fallado en algún sentido, evidentemente yo sí que renunciaré y sí que dimitiré". Reiteró que no dimitirá por las peticiones de la oposición.

Además, ha advertido a los diputados que se verán en los tribunales si, fuera del hemiciclo, mantienen las acusaciones de que conocía los hechos y no actuó. "Digan fuera de este hemiciclo que el ministro del Interior conocía los hechos y que no actuó, porque entonces nos veremos en otras instancias, porque los hechos son de tal gravedad que no voy a asumir calumnias de ese tipo". Y ha añadido: "Si ustedes son tan valientes, no se metan en el armario una vez que salgan de este hemiciclo y digan lo que han dicho hoy aquí, fuera".

DEFENSA DEL PSOE

El cruce provocó una fuerte reacción en el hemiciclo. Los diputados del PSOE, algunos de Sumar y varios ministros socialistas arroparon a Marlaska con aplausos. Habitualmente, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, abandonan el hemiciclo, pero en esta ocasión han decidido quedarse junto al titular de Interior.

Desde la bancada popular, los gritos de “dimisión” se prolongaron durante varios minutos, acompañados de golpes en los escaños. La presidenta del Congreso, Francina Armengol, ha pedido “silencio” y ha reclamado a los diputados del PP que “dejen de maltratar el mobiliario de la casa y la imagen de esta institución”, antes de continuar con la sesión de control.