El cónclave del Vaticano emite la primera fumata negra: aún no hay acuerdo sobre el próximo Papa

Entre los favoritos para ocupar la sede de Pedro, destacan nombres como el secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin
Esta fumata negra significa que, en la primera ronda de votación, los 133 cardenales no han logrado consensuar un nombre para el próximo Papa

El mundo sigue paralizado, esperando con gran expectación el nombre del próximo Papa, mientras los cardenales del Vaticano continúan su proceso de deliberación en completo aislamiento. A las 17.48 horas del 7 de mayo de 2025, las puertas de la Capilla Sixtina se cerraron y los cardenales comenzaron a deliberar con estricta confidencialidad. Sin embargo, a las 21.01 horas, la primera fumata negra ha emergido de la chimenea del Vaticano, señalando que no se ha alcanzado un acuerdo en la elección del sucesor de Papa Francisco.

Esta fumata negra significa que, en la primera ronda de votación, los 133 cardenales no han logrado consensuar un nombre para el próximo Papa. A pesar de las esperanzas de muchos, el proceso de elección continúa, y el hermetismo sigue siendo total. La votación no ha alcanzado los dos tercios necesarios para elegir al nuevo líder de la Iglesia Católica, por lo que la espera sigue en pie.

Entre los favoritos para ocupar la sede de Pedro, destacan nombres como el secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, el patriarca de Jerusalén, Pierbattista Pizzaballa, y el arzobispo de Manila, Luis Antonio Tagle. Sin embargo, otros cardenales de segunda línea, como Matteo Maria Zuppi y Joseph William Tobin, podrían sorprender en las siguientes rondas. Mientras tanto, el mundo aguarda ansioso la siguiente fumata, con la esperanza de que, en algún momento, el humo blanco salga anunciando al nuevo Papa.

¿CÓMO SE PRODUCE LA FUMATA NEGRA Y LA FUMATA BLANCA?

La fumata negra, que indica que aún no se ha logrado consenso, no es simplemente el resultado de quemar papeletas. Hoy en día, se utiliza una mezcla precisa de compuestos químicos, como el perclorato de potasio, el antraceno y el azufre, para generar una humareda densa y oscura. Estos compuestos, aunque eficaces para garantizar que el humo sea visible, tienen implicaciones medioambientales, ya que el antraceno puede liberar sustancias tóxicas cuando se quema.

Por otro lado, la fumata blanca se produce cuando se alcanza un acuerdo entre los cardenales y se elige al nuevo Papa. Para obtener el humo blanco, se utiliza una mezcla diferente, que incluye compuestos como el clorato de potasio, la lactosa y la resina de cloroformo. Esta fórmula crea una nube más ligera y pálida, símbolo de la elección del nuevo líder espiritual de los católicos. Ambos humos, aunque con propósitos simbólicos y rituales, son elementos cruciales en el proceso que sigue cautivando al mundo entero.