¿Cómo se elige al nuevo Papa tras la muerte de Francisco? Así funciona el cónclave en el Vaticano

Cuando el Papa muere, se declara oficialmente el periodo de Sede Vacante

Solo los cardenales menores de 80 años tienen derecho a voto. Son ellos quienes viajan a Roma desde todas partes del mundo para participar en el cónclave

 

Tras la muerte del Papa Francisco, el mundo católico se encuentra en un periodo de incertidumbre y reflexión. La Iglesia entra en lo que se conoce como Sede Vacante, y todo queda listo para iniciar uno de los rituales más solemnes y simbólicos del Vaticano: el cónclave para elegir al nuevo Papa. Un proceso milenario, que tiene lugar a puerta cerrada en la Capilla Sixtina, donde los cardenales votan para escoger al nuevo sucesor de San Pedro.

  1. ¿QUÉ ES LA SEDE VACANTE Y QUIÉN CERTIFICA LA MUERTE DEL PAPA?
  2. QUIÉNES VOTAN EN EL CÓNCLAVE Y DÓNDE SE CELEBRA
  3. ¿CÓMO FUNCIONAN LAS VOTACIONES Y LA FUMATA?
  4. HABEMUS PAPAM: EL NUEVO PAPA SE PRESENTA ANTE EL MUNDO
  5. ORÍGENES DEL PAPADO: ¿POR QUÉ EL PAPA ES EL SUCESOR DE SAN PEDRO?

¿QUÉ ES LA SEDE VACANTE Y QUIÉN CERTIFICA LA MUERTE DEL PAPA?

Cuando el Papa muere, se declara oficialmente el periodo de Sede Vacante. El encargado de certificar la muerte es el camarlengo, una figura clave en la jerarquía vaticana, nombrado por el propio pontífice en vida. El camarlengo sella la habitación del Papa fallecido, comunica la noticia al mundo y supervisa la destrucción del Anillo del Pescador, un anillo grabado con la imagen de San Pedro, símbolo de la autoridad papal.

A continuación, se organizan los funerales oficiales, conocidos como los Novendiales, y se convoca al Colegio Cardenalicio para preparar el cónclave que elegirá al nuevo Papa.

QUIÉNES VOTAN EN EL CÓNCLAVE Y DÓNDE SE CELEBRA

¿Quién elige al nuevo Papa? Solo los cardenales menores de 80 años tienen derecho a voto. Son ellos quienes viajan a Roma desde todas partes del mundo para participar en el cónclave, cuya sede es la Capilla Sixtina, en el interior del Vaticano.

El proceso arranca con una misa especial llamada Pro Eligendo Pontifice, presidida por el cardenal decano, en la que se pide sabiduría divina para tomar una decisión justa. Tras la ceremonia, los cardenales se encierran "bajo llave" (de ahí el término cónclave, del latín cum clave) en la Capilla Sixtina, donde permanecerán aislados del mundo exterior.

Durante los días que dura el proceso, no tienen acceso a móviles, internet ni medios de comunicación, para evitar influencias externas. Comen y duermen en la Casa de Santa Marta, pero solo están presentes en la Capilla durante las votaciones, que se celebran dos veces por la mañana y dos por la tarde.

¿CÓMO FUNCIONAN LAS VOTACIONES Y LA FUMATA?

El sistema de votación para elegir al nuevo Papa es simple pero extremadamente simbólico. Cada cardenal escribe el nombre de su candidato en una papeleta, que se deposita en una urna especial. Tres cardenales escrutadores leen los votos en voz alta y los anotan. Para que haya Papa, uno de los candidatos debe alcanzar una mayoría cualificada de dos tercios.

Si no se logra, se queman las papeletas junto con productos químicos que generan humo negro, la conocida fumata negra, que indica que no hay acuerdo.

Cuando finalmente un cardenal logra los votos necesarios, se le pregunta si acepta el cargo. Si da su consentimiento, elige su nombre papal, se le viste con la sotana blanca y se prepara el anuncio oficial. Las papeletas se queman esta vez con una mezcla que genera fumata blanca, símbolo de que ya hay nuevo Papa.

Si da su consentimiento, elige su nombre papal, se le viste con la sotana blanca y se prepara el anuncio oficial

HABEMUS PAPAM: EL NUEVO PAPA SE PRESENTA ANTE EL MUNDO

Minutos después de la fumata blanca, el mundo contiene la respiración. Las campanas de la Basílica de San Pedro repican y el cardenal protodiácono sale al balcón para proclamar las palabras que todos esperan: "Habemus Papam". En ese instante, el nuevo Santo Padre se presenta ante miles de fieles y millones de espectadores en todo el mundo, y pronuncia su primera bendición urbi et orbi, a Roma y al mundo.

ORÍGENES DEL PAPADO: ¿POR QUÉ EL PAPA ES EL SUCESOR DE SAN PEDRO?

El origen del papado se remonta a los primeros años del cristianismo, cuando el apóstol San Pedro, uno de los discípulos más cercanos a Jesús, fue designado como líder de la naciente Iglesia. Según la tradición católica, Pedro se estableció en Roma, donde ejerció su ministerio hasta morir mártir. Esta conexión directa con Pedro convirtió a la comunidad cristiana romana en un referente entre las iglesias primitivas.

A lo largo de los siglos, el obispo de Roma pasó a ser reconocido como el sucesor de San Pedro, y con ello, el guía espiritual supremo de todos los católicos. Esta autoridad se basa en las palabras de Jesús recogidas en el Evangelio de Mateo: "Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia… Te daré las llaves del reino de los cielos" (Mateo 16:18-19).

El Papa es considerado el vicario de Cristo en la tierra, el padre espiritual de los fieles y la cabeza visible de la Iglesia Católica. Además de su función religiosa, también ejerce como Jefe de Estado del Vaticano, una ciudad-estado independiente enclavada en el corazón de Roma. Su figura es, por tanto, esencial tanto desde el punto de vista doctrinal como institucional en el catolicismo.