Calor de mayo o junio el primer fin de semana de abril

Los termómetros marcarán valores veraniegos en Bilbao (31), San Sebastián (27), Almería (31), Zaragoza (32), Teruel (28) y Cádiz (25), entre otros.
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photo_camera Los termómetros marcarán valores veraniegos en Zaragoza y Teruel

Este primer fin de semana de abril se esperan temperaturas más propias de mayo o junio -e incluso de pleno verano en el Cantábrico oriental-, con valores que superarán los 30 grados en varias zonas de España.

La predicción de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), recogida por Servimedia, indica que las temperaturas bajarán en el tercio occidental de la península y subirán en el nordeste, Baleares y Canarias.

Hará más calor en Melilla (33 grados), Zaragoza (32), Almería y Bilbao (31), y Jaén, Lleida y Murcia (30). Por el contrario, suavizará más en León (19), Barcelona, Ceuta (20), Ávila, Cáceres y Tarragona (21).

Las temperaturas estarán entre 5 y 10 grados por encima de lo normal en toda la península salvo el tercio oeste, e incluso serán entre 10 y 15 grados superiores a las habituales en La Rioja, Navarra, País Vasco y zonas de Jaén, Lleida, Madrid, Teruel, Toledo y Zaragoza.

Los termómetros marcarán valores veraniegos en Bilbao (31) y San Sebastián (27), más propios de agosto en Almería (31), mediados de julio en Zaragoza (32); de finales de junio en Logroño (28), y mediados de junio Jaén y Lleida (30), Teruel (28) y Cádiz (25).

CALIMA

Por otro lado, un frente asociado a la borrasca Kathleen se adentrará por el noroeste y llevará lluvias abundantes al oeste de Galicia. Las precipitaciones podrían llegar a Asturias y al noroeste de Castilla y León.

El frente también afectará a Canarias, donde lloverá y no es descartable que sea con intensidad localmente en zonas del norte de las islas con mayor relieve.

“Desde su posición, generará vientos procedentes del sur, que arrastrarán una masa de aire muy cálido”, según Rubén del Campo, portavoz de la Aemet.

Del Campo ha comentado que esta masa de aire vendrá cargada de polvo en suspensión. “Dará lugar a calima -es decir, los cielos estarán turbios- y se reducirá la visibilidad. Además, por este motivo puede empeorar la calidad del aire, especialmente en el cuadrante sureste peninsular”, ha subrayado.